¿Cómo reparar un césped deteriorado?

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¿Cómo reparar un césped deteriorado?

El estado de una pradera a comienzos de la primavera depende bastante del rigor con que la haya tratado el invierno. Cuando los días se alargan y las temperaturas se van haciendo más suaves, la hierba comienza a despertar: es el momento de dedicar tiempo a darle los cuidados apropiados y arreglar las zonas dañadas.

Con el paso del tiempo y según el uso que se le dé, puede que algunas zonas de la pradera presenten signos de agotamiento, falte hierba o haya hundimientos o montículos. Estos desperfectos se pueden remediar.

 

• Reparar zonas con calvas. En las zonas que han quedado un poco pobres de césped o donde hubiera muchas malas hierbas, hay que eliminar la capa vegetal, cavar bien la tierra, añadir un sustrato abonado y nivelar con el resto de la pradera. A continuación será necesario sembrar semillas de la variedad que predomine en el césped, cubrirlas con el mismo sustrato y regar. Si las zonas a reparar son extensas, es más eficaz comprar césped en tepes, que se pueden instalar en cualquier época del año, con la ventaja de que el efecto es inmediato.

 

En tu centro de jardinería te ayudarán a diagnosticar los problemas de tu pradera y te aconsejarán cómo solucionarlos.
• Nivelar los hundimientos y montículos. Si hay un hoyo habrá que levantar con cuidado el trozo de césped con una laya o similar, rellenar el agujero con sustrato abonado mezclado con arena de río, y compactar la tierra pero manteniendo el nivel con el resto de la pradera. A continuación, colocar el trozo de césped, pisarlo un poco y añadir sustrato en los bordes para que se adhiera antes.

 

 

¿POR QUÉ AMARILLEA UN CÉSPED? 

Una pradera puede amarillear por:

• Falta de agua. El césped presenta un aspecto seco y pajizo. Puede ser que algo esté fallando en el sistema de riego, no se solapen bien los aspersores o haya alguno obstruido.

 

• Exceso de agua. Si se riega más de lo debido y el suelo drena mal, se pudren las raíces del césped y entonces amarillea. Solución: mejorar la estructura del suelo con un sustrato específico para praderas, y establecer una red de drenaje si es una zona muy amplia. O airearlo: si el césped presenta síntomas de asfixia por exceso de agua o por un drenaje superficial deficiente, hay que abrir pequeños orificios en la superficie de la tierra para conseguir que el aire penetre hasta las raíces del césped (unos diez centímetros), y rellenarlos de arena.

 

• Compactación. Con el paso del tiempo, el césped genera una gran cantidad de raíces muertas en su base, que acaban creando un tejido compacto impermeable, que impide una correcta aireación. Se evita mediante la escarificación, labor que se suele practicar al final del verano y del invierno. Consiste en un arañado superficial del terreno con una herramienta específica. Siempre se debe hacer con la pradera recién segada y sin rastros de encharcamiento.


• Enfermedades fúngicas. Aparecen como manchas aisladas que van en aumento. Pero son muy variadas y, por ello, difíciles de determinar. Lo mejor es consultar con un especialista de tu centro de jardinería el tratamiento adecuado.

 

• Carencia de nutrientes. Para que el césped no muestre un aspecto agotado, lo mejor es establecer un buen calendario de abonado y cuidados sistemáticos de la pradera. Se suele abonar dos veces al año, aunque en tu centro de jardinería encontrarás sustratos específicos que se pueden utilizar cuando la pradera lo requiera, porque no producen calor en el suelo y al ser de naturaleza orgánico-mineral su exceso no produce quemaduras.

 

• Exceso de abono químico. Una sobredosis o mala distribución del abono mineral con exceso de nitrógeno causa quemaduras y amarilleo. Si te has pasado con la dosis riega copiosamente.

 

• Abono orgánico inapropiado. Reparte uniformemente el abono y procura no utilizar mantillos de estiércol mal descompuestos, que queman la pradera y llenan el jardín de olores desagradables.

 

 

¿POR QUÉ NO BROTA?

Si el césped no sale bien, puede ser a causa de varios factores: 

• Una mala estructura del suelo, por falta de sustrato apropiado tanto para la preparación de la cama, como para cubrir las semillas.

• Las variedades de semillas no son las apropiadas para la zona climática y orientación, o están caducadas.

Se ha sembrado a gran profundidad.

• Se ha sembrado en una época inapropiada: con frío o con calor extremos.

Riego mal instalado o distribución incorrecta de los aspersores.

• Las hormigas y pájaros se llevan las semillas.


 Información relacionada:

• Cómo eliminar la grama del césped, Verde es Vida nº 63, página 52

• Crear una pradera con tepes, Verde es Vida nº 57, páginas 50-51 

• Consulta la agenda del jardín para saber qué cuidados debes dedicarle a la pradera mes a mes.

Un césped tan impecable como este exige cuidados, especialmente después del invierno, cuando la hierba comienza a despertar. Abajo, el diente de león debe eliminarse manualmente o con herbicidas si ha cundido demasiado. Copyright: Mille d’Orazio y Gardena

Erradicar las malas hierbas

Erradicar las malas hierbas

Es importante eliminar regularmente las malas hierbas, que compiten con el césped por los nutrientes y el agua. Si semillan infestarán aún más el jardín.

• Quítalas a mano si son pocas o con un herbicida selectivo si son numerosas. En los centros de jardinería encontrarás productos para especies de hoja ancha (diente de león, verdolaga, ceniza, trébol) y de hoja estrecha (grama, juncia, etcétera), que son más difíciles de eliminar porque pertenecen a la misma familia que las que componen el césped y no hay herbicidas específicos.

• Hay que tomar todas las precauciones debidas, teniendo en cuenta que no se puede regar hasta un par de días después del tratamiento; el herbicida debe actuar el tiempo preciso, según las indicaciones del fabricante.

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verdeesvida nº 54