Hortalizas: ¡Cambia de colores!

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Hortalizas: ¡Cambia de colores!

Sandía de corazón amarillo, fresas blancas con sabor a piña, brócoli violeta, berenjenas y calabacines de piel blanca, zanahorias rojo púrpura… Aprovecha tu huerto para conseguir hortalizas que nunca encontrarías en un supermercado... ¡y para explotar el efecto sorpresa en tus comidas! Se cultivan de la misma forma que las de toda la vida.

SANDÍA AMARILLA

Por fuera es una sandía como tantas, de piel verde claro con franjas oscuras, pero su corazón no es rojo sino de un intenso color amarillo y, además, ¡delicioso! Es más dulce y su sabor recuerda a la miel. La sandía amarilla pertenece a la familia ‘Crimson’, de plantas vigorosas, productivas y semiprecoces. La encontrarás en planteles, que puedes llevar al huerto entre marzo y junio si tu zona es templada, o entre mayo y julio si es fría. La puedes conseguir con o sin semillas; en este último caso necesitarás un polinizador, que suele venir incluido en el pack. Necesita una temperatura de 15 a 35º, sol y riego medio. El ciclo de recolección es de tres a cuatro meses. La sandía necesita espacio por el tamaño de las plantas y su hábito rastrero; plántalas dejando 50 centímetros de distancia entre ejemplares. Debes vigilar el ataque de hongos como el oídio y el míldiu, y que no se produzcan encharcamientos en el suelo.

 

FRESAS BLANCAS CON PEPITAS ROJAS

Pequeñas fresas blancas con pepitas rojas, muy fragantes y con un suave sabor a piña, de ahí el nombre del cultivar: ‘Pineberry’. Las encontrarás en planteles listos para plantar en tu centro de jardinería. Como todas las fresas, puedes cultivarlas en un tiesto o una cesta colgante —resultan muy decorativas por su bonita y continuada floración y fructificación— en un rincón de la terraza o el balcón, ya que no son muy exigentes en espacio ni necesitan demasiadas horas de sol directo; eso sí, el lugar debe ser luminoso. Requieren un suelo rico, levemente ácido y bien drenado. Vigila que no les falte riego, pero no las encharques, y acolcha el suelo con corteza de pino o paja limpia para que los frutos no toquen la tierra.

• Más información en Un jardín con sabor a fresa.

 

BRÓCOLI VIOLETA

Un bonito color violeta tiñe las flores de este brócoli de excelente sabor, llamado también ‘de Sicilia’. El brócoli contiene más nutrientes que cualquier otro vegetal, especialmente vitamina C, ácido fólico, potasio y hierro. Esta variedad en concreto es de ciclo medio y se puede obtener por siembra en semillero (entre mayo y agosto) o planteles. Es una planta rústica, vigorosa, de mediano porte, capaz de adaptarse a todo tipo de suelos y condiciones. En España es ideal para los ciclos de primavera y otoño-invierno del huerto. Las plántulas deben plantarse a una distancia de 30 a 50 centímetros, de marzo a septiembre si la zona es fría, o de enero a mayo y de septiembre a noviembre si es cálida. A los tres o cuatro meses, las plantas comenzarán a emitir numerosas cabezas florales, que se pueden cosechar de una vez o dejar que rebroten para prolongar la productividad.

 

BERENJENA BLANCA

Al parecer, la berenjena era en origen como esta: blanca y de frutos pequeños en forma de huevo. En España se había dejado prácticamente de cultivar, pero no así en otras zonas de Europa y Medio Oriente. Hoy en día, después de un proceso de mejora y selección, se ha obtenido una variedad de tamaño comercial que la ha convertido en un producto premium por su carne especialmente tierna, densa, de un tono blanco cremoso y un sabor delicado, suave y menos amargo que la berenjena común. La encontrarás en planteles, que puedes trasplantar a partir de febrero si tu zona es cálida, o marzo si es fría, hasta junio. Deja una distancia de 40 a 50 centímetros entre ejemplares. Necesita entre 15 y 45º de temperatura, sol directo y riego abundante. Las plantas son altas, pero un poco más pequeñas que las berenjenas de toda la vida. Los frutos se pueden cosechar a los dos o tres meses de plantarlas, cuando tienen entre siete y 15 centímetros de largo.

 

ZANAHORIA PÚRPURA

Antes de que los botánicos holandeses inventaran las zanahorias anaranjadas para rendir tributo a los reyes de la Casa de Orange, estas alimenticias raíces eran rojizas, amarillas o blancas. Hoy, las zanahorias púrpuras son una rara exquisitez, de gran aceptación por su piel fina y sabor dulce. Como cualquier zanahoria crecen velozmente y sin dificultad. Las semillas se siembran de forma escalonada a lo largo de todo el año, con preferencia entre febrero y mayo, directamente en la tierra, cada 10 centímetros. Se pueden empezar a cosechar entre tres y cuatro meses después. Conviene extraerlas del suelo cuando apenas hayan alcanzado el tamaño deseado (se pueden consumir cuando aún son pequeñitas); si maduran del todo perderían calidad. Estas zanahorias tienen una buena conservación.

• Más información en Zanahorias y rabanitos: ¡cultívalos en casa! e Historia (humana) de las hortalizas.

 

CALABACÍN BLANCO

El calabacín blanco es alargado, fino y de tamaño medio. Las matas son muy precoces y productivas, sin ramificaciones. Es una hortaliza de fácil cultivo, que se puede sembrar directamente en la tierra en golpes de tres o cuatro semillas, dejando entre 60 y 100 centímetros entre uno y otro. Según la zona se puede sembrar desde febrero a junio, aunque lo habitual es abril; la temperatura del suelo debe ser de al menos 16º. Tardan entre dos y tres semanas en germinar. Cuando las plántulas han alcanzado unos 15 centímetros se deben aclarar, dejando las más vigorosas. Riega las plantas generosamente para incentivar la producción, pero sin mojar las hojas ni encharcar el sustrato para evitar la aparición de hongos. Podrás comenzar a cosechar a los tres meses; recolecta los frutos cada pocos días (cuando tengan entre 15 y 20 centímetros) para estimular la aparición de otros nuevos. Las flores también se consumen.

 

MÁS HORTALIZAS CON LOS COLORES CAMBIADOS

Actualmente puedes encontrar muchas otras hortalizas con colores distintos a los habituales:

• Nabo negro: Sumamente apreciado por su sabor delicado y dulce, es de raíz larga y buena conservación, incluso en invierno. Las siembras se llevan a cabo entre junio y septiembre y se pueden empezar a cosechar a los tres meses.

• Judías violetas y amarillas: Te lo contamos todo en Judías verdes y amarillas, violetas, rojas...

• Tomates de oro: Existen numerosas variedades de tomates de color amarillo. Las encontrarás entre Las 10 mejores variedades de tomates para el huerto.

Acelgas con tallos de color rojo carmín, magenta, amarillo yema de huevo... Hoy en día puedes cultivar acelgas tan ricas como decorativas. Se pueden sembrar todo el año. Busca más información en Color de coles para el invierno.

 

Agradecemos a Saliplant Hobby y Semillas Batlle su colaboración en este artículo.


La sandía amarilla es más dulce que la roja y su sabor recuerda a la miel. Copyright: Saliplant Hobby

Fresas blancas con pepitas rojas

Fresas blancas con pepitas rojas

Las fresas ‘Pineberry’ son blancas y su aroma recuerda a la piña. Son perfectas para cultivar en un rincón de la terraza.
Foto: Saliplant Hobby

Brócoli violeta

Brócoli violeta

Este brócoli de color morado y excelente sabor se puede cultivar en los ciclos del huerto de primavera-verano y otoño-invierno.
Foto: Saliplant Hobby

Berenjena blanca

Berenjena blanca

Por su carne especialmente tierna, densa, de un tono blanco cremoso y un sabor delicado, suave y menos amargo, la berenjena blanca se considera un producto premium.
Foto: Saliplant Hobby

Zanahoria púrpura

Zanahoria púrpura

Las zanahorias púrpuras son una rara exquisitez, de gran aceptación por su piel fina y sabor dulce. Como cualquier zanahoria crecen velozmente y sin dificultad.
Foto: Semillas Batlle

Calabacín blanco

Calabacín blanco

El calabacín blanco es alargado, fino y de tamaño medio. Las matas son muy precoces y productivas, sin ramificaciones.
Foto: Semillas Batlle

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verdeesvida nº 76