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CÓMO RECUPERAR UN CULANTRILLO

Los culantrillos no suelen perder el follaje cuando se cultivan en el interior, salvo que se produzcan errores en el mantenimiento. Si ocurriera por falta de agua, recorta los pecíolos de los frondes bien abajo e introduce la maceta unos minutos en un cubo con agua hasta que el sustrato se empape bien. Colócalo en un lugar templado; en unas pocas semanas el rizoma volverá a emitir brotes.
En invierno suele pasar lo contrario: un exceso de agua asociado a un mal drenaje y a las bajas temperaturas puede provocar manchas y marchitez en los foliolos. Intenta quitar el cepellón de la maceta y envuélvelo en papel absorbente; poda los frondes estropeados y deja de regar la planta por un tiempo; tampoco la pulverices con agua.

Reportaje completo

nº 66 >>
página 38

verdeesvida nº 66

PLANTAS DE INTERIOR

Adiantum sp.

Culantrillo

Descripción

Su sola presencia evoca la umbría de los aljibes y grutas, en cuyas paredes húmedas suele crecer espontáneamente, o el rumor de agua de los manantiales y cascadas, cuyas orillas empapadas le aseguran su hábitat ideal. El pequeño culantrillo, nombre común de varias especies de helechos del género Adiantum, ofrece un aspecto tierno y delicado y, sin embargo, es un gran resistente gracias a su poderoso rizoma, capaz de rebrotar una y otra vez cuando las condiciones vuelven a ser propicias. Algunas especies, como el llamado culantrillo de pozo (Adiantum capillus-veneris), son capaces de soportar hasta -12º (USDA 8); la mayoría resiste hasta -1º (USDA 10).

 

Follaje

Los cuantrillos son matas pequeñas, de unos 15 a 40 centímetros de altura, formadas por una multitud de frondes (las hojas de los helechos) con largos y finos pecíolos negros que se ramifican hasta alcanzar el espesor de un pelo; los delgados foliolos o pinnas tienen forma deltoidea. En el Adiantum raddianum y Adiantum cuneatum ‘Fragantissimo’ (foto) son de color verde tierno, más oscuro en el Adiantum capillus-veneris; en el Adiantum venustum lucen un tono azulado en el envés y un follaje nuevo rosado. Los soros —grupos de esporangios donde se forman las esporas que permiten a estas plantas reproducirse— se aprecian en el envés de los foliolos.

 

Cultivo

Los culantrillos tienen dos exigencias principales: un sustrato rico y siempre húmedo (aspecto vital sobre todo en verano), lo cual no quiere decir encharcado; y una temperatura constante, en torno a los 20-24º, sin grandes oscilaciones entre el día y la noche (no menos de 16º), y al abrigo de las corrientes de aire. Deben situarse en un lugar luminoso pero fuera del alcance de los rayos del sol. Se plantan en primavera u otoño, y se trasplantan en primavera, momento que se puede aprovechar para multiplicar los ejemplares dividiendo las matas.

 

Cuidados

Necesitan una atmósfera húmeda, lo que habrá que procurarles mediante pulverizaciones; en invierno es suficiente con mantenerlos alejados de la calefacción. Conviene regarlos por capilaridad, es decir, sumergiendo el tiesto en un cubo con agua, preferiblemente tibia. Desde finales de febrero a finales de agosto agradecerán la aportación de abono para plantas verdes en el agua de riego cada 15 días. Suele atacarlos la cochinilla.

 

Foto: María Losseau

 

Información relacionada:

• Helechos: todo un mundo para descubrir, Verde es Vida nº52, página 6 (ver en la web).