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Flor: verano-otoño

Hoja perenne

Temperatura alta y media

Ambiente luminoso sin sol directo

Suelo fértil, drenado, húmedo

Riego regular

FLORES QUE PARECEN DE CHENILLA

El aspecto aterciopelado de las llamativas colas de gato de estas acalifas es el resultado de miles de flores femeninas despojadas de pétalos y sépalos, reunidas en un tipo de inflorescencia en forma de densa espiga o racimo por lo general colgante, llamada amento. Los amentos suelen estar formados solo por flores femeninas, como en este caso, o solo masculinas, como en los sauces y avellanos. En estas acalifas, el rojo de las flores abarca un rango de tonalidades que van del carmín más intenso a un rosa frambuesa. Si se eliminan cuando están marchitas la floración se prolongará.
Existe otra acalifa muy valorada por su belleza, la Acalypha wilkesiana, en la que se lleva el protagonismo su brillante follaje rojo, cobrizo o anaranjado.

Reportaje completo

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verdeesvida nº 79

ARBUSTOS Y TREPADORAS

Acalypha hispida, Acalypha pendula, Acalypha reptans

Cola de gato, Chenilla

Descripción

La singularidad de las Acalypha hispida, Acalypha pendula y Acalypha reptans es la forma alargada y cilíndrica de sus flores, que recuerdan la cola de un gato, aunque roja. Su textura esponjosa y brillante justifica otro de sus nombres comunes: planta chenilla. La Acalypha hispida es un arbusto originario de Nueva Guinea, en cambio la Acalypha repens, de hábito rastrero, y la Acalypha pendula, de efecto colgante (en la foto), provienen de la Acalypha chamaedrifolia, nativa de la India. Siendo de origen tropical, pueden crecer al aire libre en algunas zonas del sur de España y Canarias (zonas 11-12, mueren si la temperatura baja de 5º), por ello lo habitual en el resto del territorio es utilizarlas como planta anual y desecharlas al llegar el frío, o cultivarlas dentro de casa en un ambiente muy luminoso.

 

Follaje

Las matas de Acalypha hispida pueden alcanzar entre uno y 1,50 metros de altura; las hojas son grandes (de unos 10-20 centímetros de largo), ovales y acabadas en punta, de color verde claro y recubiertas de una fina pelusa. En la repens y la pendula mantienen esa forma y tonalidad pero son mucho más pequeñas; estas plantas son redondeadas y compactas, de unos 15-30 centímetros de altura.

 

Flores

Las flores de estas acalifas son en realidad amentos (lee el texto de la izquierda) femeninos que nacen en las axilas de las hojas; las flores masculinas son insignificantes. En la Acalypha hispida son muy largos (40-45 centímetros); cortos y muy abundantes en la pendula, y cortos y gruesos en la repens. La floración se prolonga desde el verano al otoño.

 

Cultivo y cuidados

Prefieren un sustrato rico y bien drenado. El riego ha de ser regular (más escaso en invierno), procurando que el suelo permanezca húmedo (no encharcado). Al aire libre pueden vivir al sol o en semisombra, por ejemplo en un porche o terraza. Dentro de casa conviene situarlas en un ambiente muy luminoso, pero fuera del sol directo, muy húmedo y tibio (20-25º en verano y 17-18º en invierno) Deben pulverizarse con agua a menudo. Pueden verse afectadas por la araña roja y las cochinillas cerosa y algodonosa.

 

Usos

Lucen especialmente bonitas en macetas y cestas colgantes. Se pueden emplear como planta de acento o para dar un aire tropical al jardín, el porche o un interior lleno de luz.

 

Foto: iStock