Viajar con la mascota

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Viajar con la mascota

¿Qué vas a hacer este verano con tu perro o tu gato? Dejarlo en casa de un familiar o un conocido puede ser a veces la solución. Pero si has decidido viajar con tu amigo de cuatro patas, ten en cuenta estos detalles.

El coche es el medio de transporte más habitual para viajar con una mascota. Si se trata de un perro, deberás llevarlo en el asiento trasero o, si el coche es familiar, en la parte de atrás, pero separado del resto de los ocupantes mediante una red que le impida acceder a la parte delantera y entorpecer la conducción.

 

Si viajas con tu mascota de vacaciones, recuerda que en tu centro de jardinería encontrarás transportines, juguetes, pienso...
Los gatos se adaptan fácilmente a una bolsa de viaje con rejilla y orificios que le permitan respirar sin dificultad (las hay en distintos modelos en muchos centros de jardinería). Para que se mantenga entretenido puedes procurarle un juguete: una pelota, un muñequito... En ningún caso debe acomodarse al animal en el maletero.

 

Mucha agua y nada de comida

Sea gato o perro, es preferible que no coma nada antes del viaje, ya que podría vomitar. Solo debes darle agua y toda la que quiera.

 

A lo largo del trayecto deberás parar de vez en cuando: los perros, como los humanos, no pueden hacer demasiados kilómetros seguidos sin descansar y, sobre todo, estirar las piernas. Cuando bajes al gato, mantenlo dentro del transportín o sujeto con un arnés. Aprovecha las paradas para darles de beber. Como es frecuente que en los restaurantes de carretera no se permita la entrada de mascotas (si se trata de un gato o un perro pequeño, a lo mejor lo consienten si va dentro de la bolsa de viaje), procura dejarlo atado fuera del coche. Si no fuera posible, asegúrate de que aparcas en la sombra (ten muy en cuenta el recorrido del sol) y deja las ventanillas entreabiertas, asegurándote de que recibirá aire suficiente; no olvides quitarle el collar y la correa para evitar un estrangulamiento a causa de un imprevisto.

 

¿Se admiten mascotas?

Si durante el viaje vas a parar en hoteles, infórmate de antemano si admiten mascotas. Si tu acompañante es un gato, con más razón: es más fácil encontrar hoteles que acepten perros, que gatos. La ventaja es que al ser un animal pequeño, que cabe en un transportín, en muchos dejan tenerlo en la habitación; en este caso, no te olvides de bajar su caja de arena, que podrás colocar en el cuarto de baño.

 

Respecto a la comida, procura llevar pienso seco, que no se estopea y alcanzará para muchos días. Marcas como Royal Canin ofrecen recipientes de viaje para llevar el pienso, con una tapa que sirve para darle de beber. Si se queda sin comida, recuerda que en los centros de jardinería hallarás las mejores marcas.

 

En autocar

Si quieres viajar en autocar con tu mascota, debes saber que no te dejarán llevarla contigo, sino en la bodega junto con las maletas, en un transportín adecuado que tendrás que proporcionar tú. Solo se admite un animal por autocar y paga el 50% del precio del billete. La excepción son los perros lazarillos.

 

En ferry 

Si vas a coger un ferry, ten en cuenta que hará la travesía en unas jaulas habilitadas, en general, en la cubierta; suelen destinarse especialmente a perros, de modo que los gatos pueden pasarlo bastante mal. Con el permiso de la tripulación, los propietarios pueden visitar a su mascota y darle agua o de comer. 

 

En algunos barcos permiten que los animales viajen en cubierta, siempre que sea en compañía de su dueño, estén sujetos con correa y bozal, y permanezcan tranquilos. En ningún caso los animales deben permanecer en los vehículos aparcados en el garaje. A la hora de embarcar o desembarcar, deberán hacerlo dentro de un transportín o atados con una correa. Las navieras exigen que el dueño lleve la cartilla sanitaria de la mascota. Algunas navieras las transportan gratis, aunque piden que, al hacer la reserva, se anuncie que se llevará el animal. En otras, la tarifa varía según la línea. El transporte de perros lazarillos es gratuito y pueden viajar en los salones o camarotes junto a su dueño.

 

En tren

Respecto a Renfe, solo admite la presencia de animales en los trenes siempre que no superen los seis kilos de peso y vayan en un transportín en compañía de su dueño de dimensiones que no excedan los 60 x 35 x 35 centímetros. El precio del billete y las condiciones varía según la línea. Es importante avisar a la compañía de que se viajará con el animal, ya que en algunos casos se establecen máximos.


Los perros han de viajar en el asiento trasero del coche. Si es familiar, en la parte de atrás, pero separado del resto de los ocupantes mediante una red que le impida entorpecer la conducción. Copyright: Darryl H y Wugging Gavagai

Volando voy...

Volando voy...

Según la normativa de IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo), solo podrán viajar en la cabina gatos o perros pequeños, es decir animales que quepan en una bolsa de viaje de unas medidas máximas, y que en total (mascota + bolsa) no superen los ocho kilos; algunas compañías aéreas venden cajitas impermeables especiales. Solo los perros lazarillos quedan exentos de estas normas.

Los animales que viajan en la bodega deberán ir en unas cajas específicas, acordes con la normativa de IATA, que se adquieren a las propias líneas aéreas. El transporte del animal debe ser autorizado por la oficina de reservas. No paga billete, pero tanto si viaja en cabina como en bodega se le aplicará la tarifa de exceso de equipaje.

Si va a salir de España deberá llevar el pasaporte veterinario en regla.

Las aerolíneas de bajo coste no suelen admitir mascotas, excepto perros guía.

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verdeesvida nº 52