Frutos del bosque en la terraza

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Frutos del bosque en la terraza

Moras, fresas, grosellas, frambuesas, arándanos… Los frutos del bosque, a pesar de su origen silvestre, crecen bien en contenedores y macetas. Cultivarlos en casa es más sencillo de lo que parece.

Sus pequeños frutos son tesoros del bosque pero, cada vez más, también de jardines y terrazas porque se adaptan muy bien al cultivo en contenedores y macetas. Representan un grupo de bayas comestibles muy apreciadas tanto por su valor ornamental como por sus usos culinarios. Y aunque son de especies bien distintas, tienen muchas cosas en común, como su porte arbustivo, a excepción de la fresa, y la necesidad de terrenos húmedos y temperaturas suaves, sin picos de calor extremo ni heladas tardías (algunas son bastante rústicas), y de ser protegidas del viento.

 

Fresas, moras, grosellas rojas, frambuesas, arándanos y casis son algunos de los frutos del bosque que se pueden cultivar en el huerto de casa.
Para tener éxito en su cultivo, lo mejor es imitar a la Naturaleza y darles un hábitat fresco y húmedo. Se puede lograr manteniendo la tierra bien regada (y bien drenada), y acolchando la base de la planta con paja o corteza de pino. Por eso prefieren contenedores amplios y profundos, para mantener las raíces frescas.

 

Deben situarse al abrigo de ejemplares más grandes y protegidas del sol directo en las zonas más cálidas, como la mediterránea. El cultivo en maceta favorece su traslado a zonas más aptas, según la época del año.

 

Plantación y recolección

Se riegan en abundancia desde el momento en que florecen y fructifican. Después se reducen los riegos para que descansen y se endurezcan. Se abonan con fertilizante para frutales. Algunas de estas especies son adecuadas para formar setos productivos y decorativos por sus hojas, de color cambiante (arándano), sus flores primaverales o estivales, y sus frutos rojizos o negros, que maduran desde el final de la primavera hasta el otoño. Se recolectan a mano y de forma selectiva, según la madurez del fruto, el color y el tamaño.

 

GROSELLA ROJA (Ribes rubrum)

• LA PLANTA: Arbusto de hoja caduca, no espinoso, capaz de alcanzar hasta dos metros de altura.

• LOS FRUTOS: Bayas en racimo de color rojo intenso durante el verano. No fructifica hasta el segundo año. Se cultiva sobre todo para elaborar confituras y licores.

• EXIGENCIAS: Sustrato ácido, fresco, humífero y bien drenado. Pleno sol, o semisombra en zonas cálidas; en verano es mejor llevar la maceta a un lugar fresco y en sombra. Soporta -20º. Necesita protección contra el viento.

 

ARÁNDANO (Vaccinium myrtillus, Vaccinium corymbosum)

• LA PLANTA: Es un arbusto caducifolio pequeño y denso de la familia de las ericáceas (acidófilas), que alcanza 0,60- 1 metro de altura. Resiste el frío, pero no el viento ni el calor. Crece lentamente.

• LOS FRUTOS: Fructifica entre julio y septiembre. La baya madura es dulce y de color negro azulado; se usa para elaborar mermeladas, jaleas y licores.

• EXIGENCIAS: Sustrato muy ácido. Protección contra el viento, que hace caer los frutos. Posición soleada en zonas templadas y semisombra en las cálidas. No se poda.

 

FRAMBUESA (Rubus idaeus)

• LA PLANTA: Arbusto de unos 50 centímetros de altura, de fácil cultivo en maceta, muy resistente a las bajas temperaturas e incluso al calor.

• LOS FRUTOS: El frambueso necesita al menos dos años para fructificar. Los frutos se toman frescos (en postres o ensaladas de brotes) o en confituras y licores. Recién recolectados son más ricos. Deben cogerse con cuidado.

• EXIGENCIAS: Suelo suelto y bien drenado, profundo y rico. Protección del viento, el exceso de lluvia y las heladas tardías. Soporta temperaturas de -15º y calor fuerte. Puede necesitar soportes tipo espaldera, y red que proteja los frutos de pájaros e insectos. Se podan las ramas de dos años.

 

MORA o ZARZAMORA (Rubus fruticosus)

• LA PLANTA: Arbusto vigoroso de la familia de los rosales. Existen variedades, como la ‘Black Satin’, de frutos abundantes, grandes y apenas sin pepitas, y ramas sin espinas.

• LOS FRUTOS: Se recolectan al final de la primavera y a mediados del verano. Se comen crudos o en confitura.

• EXIGENCIAS: Pleno sol. Suelo humífero, suelto, bien drenado. Es rústica (-15º). Riegos frecuentes, pero sin encharcar. Requiere soporte para extenderse horizontalmente.

 

GROSELLA NEGRA, ZARZAPARRILLA o CASIS (Ribes nigrum)

• LA PLANTA: Se trata de un arbusto frondoso, sin espinas, de hoja caduca, de 1,5 metros de altura y crecimiento más extenso que el rojo. Desprende un fuerte olor, así que es mejor no colocarlo en zonas de paso.

• LOS FRUTOS: Nacen sobre ramas jóvenes, en racimos, en verano y otoño. Se consumen en confituras y licores.

• EXIGENCIAS: Pleno sol. Es rústica (-20º). Riego abundante. Poda después de la recolección para que se formen nuevas ramas productivas.


La fresa es una herbácea rastrera, de modo que se puede cultivar como planta colgante. Abajo, los frutos del frambueso, arbusto tan resistente al frío como al calor. Copyright: Chiot’s Run y Bennett IV.

Más y mejores fresas

Más y mejores fresas

La fresa (Fragaria vesca y F. x ananassa) es, entre los frutos del bosque, la única herbácea y rastrera, de modo que se presta a cultivarla como colgante. Es de follaje perenne y ofrece una floración muy larga, que coexiste con la fructificación, por lo que resulta muy decorativa.

Para dar frutos en abundancia necesita pasar frío en invierno, aunque no extremo; se da mejor cuando las temperaturas medias anuales son templadas.

Exige un sustrato con buen drenaje y riegos diarios en la época de floración, especialmente si las temperaturas suben mucho. Necesita una exposición soleada y protegida del viento.

Aquí van tres consejos para conseguir fresas de calidad:
• Proteger con un acolchado de paja o de corteza las fresas que no pueden colgar por fuera del macetero: así se evita que se pudran.

• Utilizar maceteros especiales para cultivar fresas. Dado su porte colgante, en el mismo espacio se puede obtener una cosecha hasta tres veces mayor.

• Las fresas necesitan luz para fructificar y madurar; si tienen que buscarla, los tallos de los frutos se ahilarán y se resentirá el tamaño y la calidad de la producción.

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verdeesvida nº 61