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Cápsulas esféricas con pinchos

Flor: marzo-mayo

Hoja caduca

Temperatura media y baja

Pleno sol o sombra ligera

Profundo, fértil, ligeramente ácido

Riego moderado, sin encharcar

TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO

Liquidámbar, o ámbar líquido, alude a la sustancia resinosa y aromática que se obtiene de la corteza de este árbol. El Liquidambar styraciflua, que se introdujo en Europa en el siglo XVII, ha dado lugar a numerosas variedades. Entre ellas destacan la ‘Burgundy’, que se caracteriza por una duración más prolongada de sus hojas de tono rojo violáceo en otoño; ‘Aurea’, de hojas con manchas de tono verde limón en verano que viran al rosado en otoño; ‘Festival’, de follaje otoñal con matices amarillos, naranjas, rosados y rojos al mismo tiempo; ‘Rotundifolia’, de hojas con los bordes redondeados; ‘Worplesdon’, de hojas violetas durante la primavera y el verano, que se vuelven amarillas o anaranjadas antes de caer...

Foto: María Losseau

Reportaje completo

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página 38

verdeesvida nº 68

ÁRBOLES Y PALMERAS

Liquidambar styraciflua

Liquidámbar

Descripción

Pocos árboles resultan tan espectaculares en otoño como el Liquidambar styraciflua, una especie caducifolia oriunda del este norteamericano (desde el sur del estado de Nueva York hasta México y Guatemala) que hoy exhibe su belleza en parques, jardines y el arbolado urbano de muchas ciudades españolas. Luce una silueta piramidal que suele alzarse unos 20-30 metros e incluso alcanzar los 45. Se trata de una especie muy rústica (USDA 5), capaz de soportar temperaturas de hasta -29º. Tolera medianamente la contaminación ambiental, pero tiene baja resistencia a la sequía. Es de lento crecimiento.

 

Hojas, copa y tronco

El rojo carmín pero también los tonos anaranjados, burdeos y violetas tiñen el follaje del liquidámbar en otoño antes de caer. Las hojas son palmeadas, con cinco a siete lóbulos profundos, parecidas a las de los arces; son alternas (en los arces son opuestas), miden entre 13 y 20 centímetros y presentan largos pecíolos. La copa suele ser columnar cuando el árbol es joven, luego cónica, y redondeada en la madurez; en algunas variedades es globosa. La proyección máxima de la copa en el suelo de 8-10 metros de diámetro. El tronco del liquidámbar es espigado, con una corteza escamosa de color marrón grisáceo.

 

Flores y frutos

La especie es monoica; las flores masculinas y femeninas surgen entre marzo y mayo y carecen de importancia ornamental. Los frutos son cápsulas esféricas de cuatro a cinco centímetros, erizadas de gruesos pinchos.

 

Cultivo y cuidados

El liquidámbar prefiere el pleno sol o la sombra ligera, sobre todo en las zonas muy calientes, donde el exceso de sol en verano y la baja humedad ambiental provocan el desecamiento del follaje y el debilitamiento progresivo del árbol. Necesita un suelo profundo, fértil, ligeramente arenoso, no muy húmedo y levemente ácido, aunque tolera los calizos. No necesita poda y es bastante inmune a las plagas y enfermedades. Resiste bien el viento, aunque no conviene plantarlo en primera línea del mar. El marco de plantación adecuado es de seis a ocho metros. Este árbol tolera mal los trasplantes.

 

Usos

Es muy adecuado en bosquecillos, pero también en solitario, incluso en tiestos grandes y como bonsái.

 

Ficha avalada por la Asociación Española de Arboricultura, con información elaborada por Mariano Sánchez, conservador del Real Jardín Botánico-CSIC.