Descripción
Las largas y finas hojas verdes de esta pequeña vivaz perennifolia se parecen al césped y sus flores a un pequeño clavel, un aspecto fresco y una preciosa floración que es capaz de ofrecer en condiciones difíciles para muchas plantas: suelos pobres, secos, arenosos o pedregosos y ambiente salino, tal como describe el término maritima. Esta armeria crece de forma natural en las costas del norte de España, dentro de un amplia área de distribución que abarca zonas de hierba, marismas y acantilados del litoral atlántico del hemisferio norte. Por esta circunstancia es capaz de adaptarse a las más diversas condiciones climáticas, incluidas las mediterráneas, y muchos tipos de suelos siempre que drenen bien. Es de fácil cultivo y no suele verse afectada por plagas y enfermedades.
Estructura, hojas y flores
Forma pequeñas matas compactas almohadilladas de apenas 10-15 cm de altura y 20-30 cm de diámetro, que surgen a partir de una raíz pivotante leñosa y se extienden lentamente cubriendo el suelo o introduciéndose en los resquicios de los muros y suelos de piedra. Florece hacia el final de la primavera y gran parte del verano. Sus pequeñas flores de cinco pétalos y anteras muy visibles surgen reunidas en cimas de 2-3 cm de diámetro en el extremo de delgados tallos carnosos que sobresalen largamente de las matas. En la especie tipo lucen tonalidades rosadas en distintos grados de intensidad; son de color carmín cuando aún no se han abierto y empalidecen al envejecer (en la foto). Entre los cultivares destacan ‘Vindictive’* y ‘Splendens’ por su color rosa vivo, y ‘Alba’ entre los de flor blanca. Su néctar y polen atraen a abejas y mariposas.
Cultivo y cuidados
Su situación ideal es a pleno sol, lo que asegura una abundante floración. Se adapta a todo tipo de suelos, incluso calizos, aunque los prefiere pobres y secos; responde a la riqueza en nutrientes con un crecimiento excesivo del follaje y matas menos compactas y con tendencia a abrirse por el centro. Es clave asegurarle un buen drenaje: en los suelos húmedos o pesados la raíz puede sufrir podredumbre. Tiene gran tolerancia a la salinidad y resiste la sequía una vez establecida, así como el frío intenso, aunque conviene protegerla. Se le ha de aportar muy poca agua si el suelo es arcilloso y un poco más si es arenoso. No se debe podar, pero sí pinzar las flores pasadas para incentivar la refloración.
Usos
En rocallas y borduras en jardines de costa, grava o suelo pobre. Como cubresuelos en áreas pequeñas. En contenedores y tiestos. También como flor cortada.
* Cuenta con el Award of Garden Merit (AGM) de la Royal Horticultural Society por sus buenas cualidades jardineras.
Foto: iStock

