Descripción
Nativa de las regiones mediterráneas de la Península y Baleares, la Coronilla glauca* (o Coronilla valentina subespecie, o variedad, glauca) lleva largo tiempo cultivándose en los jardines españoles por su abundante y luminosa floración amarilla, que cubre las matas desde finales de enero hasta mediados de la primavera. El resto del año aporta la bella tonalidad verdeazul de su follaje. Su adaptabilidad al clima mediterráneo español, incluso el continentalizado, y su querencia por los suelos calizos aseguran su sostenibilidad. Soporta la sequía (3,5 sobre 6 en el código de Olivier Filippi), pero si es intensa puede perder hojas hacia el final del verano. Este ramificado arbusto alcanza entre 80 y 150 cm de altura y extensión. Crece rápidamente y apenas exige cuidados.
Estructura, hojas, flores y semillas
Las matas tienen una base leñosa de la que surgen finas ramillas con entrenudos cortos, lo cual le asegura un aspecto denso. Las hojas están compuestas por cinco o siete foliolos glaucos ovalados de aspecto carnoso. Por su precoz floración, esta coronilla es una valiosa fuente de néctar y polen para las abejas y otros polinizadores. Sus flores deliciosamente perfumadas surgen reunidas en umbelas con largos pedúnculos y semejan pequeñas mariposas, como es característico en la familia de las Leguminosas o Fabáceas, a la que pertenece. En el cultivar ‘Citrina’* (en la foto) son de color amarillo limón, más claro y brillante que el de la especie tipo. Produce vainas cortas repletas de semillas.
Cultivo y cuidados
Puede vivir a pleno sol, con sombra parcial e incluso bajo los árboles, ya que soporta la competencia radicular. En su medio natural crece en matorrales de riberas, barrancos umbrosos y acantilados marítimos en sustratos calcáreos, aunque tampoco desdeña los silíceos (ácidos). Es clave que el sustrato sea ligero y bien drenado, y se adapta a los pobres en nutrientes, secos y pedregosos. Tolera la sequía pero no los suelos encharcados, por lo tanto se le ha de proporcionar muy poca agua si el suelo es arcilloso y un poco más si es arenoso. Eventualmente se puede recortar tras la floración para favorecer un aspecto más compacto. No suele padecer plagas y enfermedades.
Usos
En solitario como planta aislada, en grupos y setos, y en macizos de arbustivas, combinada con plantas de follaje gris o floración azulada o amarilla de similares exigencias. Por su alta capacidad de resiembra se utiliza para revegetar taludes y suelos degradados. También se puede cultivar en tiestos.
* Cuenta con el Award of Garden Merit (AGM) de la Royal Horticultural Society por sus buenas cualidades jardineras.
Foto: Vorres Museum

