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Echinops y eryngiums: los más bellos parientes de los cardos

Son ‘cardos’ —cardo azul es el nombre popular del Echinops ritro y el Eryngium planum; cardo erizo, el del Echinops sphaerocephalus— pero también son plantas ‘de jardín’, fiables y resistentes, ideales para conseguir esa sensación de naturaleza silvestre que persiguen los jardines naturalistas. Estas vivaces de floración estival ofrecen néctar a las abejas y mariposas, semillas a los pájaros y belleza al jardín incluso secas. Sus coloraciones azules, grises y plateadas mezclan especialmente bien con el dorado de las gramíneas.

Los ramificados tallos florales del Eryngium yuccifolium sostienen un gran ramo de flores que huelen a miel (izquierda). El Eryngium planum ha dado pie a cultivares de bellas tonalidades azules, como ‘Blauer Zwerg’. Fotos: Locus Amoenus; Floramedia

Sus tonalidades azules y blancas y su bonita estructura aportan color, contraste y textura en las plantaciones de aire silvestre, sobre todo en compañía de otras vivaces y gramíneas. Florecen desde el verano hasta mediados del otoño, pero sus esféricas cabezuelas mantienen su atractivo incluso secas hasta el momento de la poda al ras de las plantas al final del invierno. Como los cardos silvestres, los eryngiums y echinops ornamentales favorecen la biodiversidad proporcionando néctar y semillas a la fauna útil. Además, se pueden utilizar en los jarrones como flor cortada.

Echinops y eryngiums son vivaces resistentes y fáciles de cuidar. Aman el pleno sol y se adaptan a muchos tipos de suelos siempre que drenen bien, incluidos los secos, arenosos, pedregosos y pobres.
Dentro de las numerosas especies y cultivares que se utilizan actualmente en los jardines mencionamos aquí los mejor adaptados al clima y los suelos de la Península y Baleares (el Eryngium yuccifolium y el Echinops sphaerocephalus forman parte de las plantaciones de Fernando Martos y Carlos Rodríguez en el Real Jardín Botánico, en Madrid).

Echinops y eryngiums son vivaces resistentes y fáciles de cuidar. Aman el pleno sol y se adaptan a muchos tipos de suelos siempre que drenen bien, incluidos los secos, arenosos, pedregosos y pobres. Los suelos ricos y la sombra provocan el ahilamiento de las plantas y la propensión a tumbarse. El Echinops ritro, así como el Eryngium maritimum, de flores azul malva, son aptos para los jardines de costa, ya que toleran la salinidad.

Una larga raíz pivotante para profundizar

Estas plantas crecen rápidamente, pero no toleran los trasplantes debido a su potente raíz pivotante central, que les permite profundizar y resistir así los periodos de sequía. El riego ha de ser escaso o moderado. El Echinops sphaerocephalus en particular agradece cierto grado de humedad en el sustrato. No suelen padecer plagas o enfermedades, excepto si sufren encharcamiento.


Eryngium yuccifolium

El también llamado Eryngium agavifolium es todo glauco, azulado o grisáceo gracias a la suave felpa que cubre los tallos y el follaje. Produce flores en forma de umbelas esféricas de color blanco verdoso, de 1-3 cm de diámetro, que surgen en los extremos de tallos florales muy ramificados. Las hojas y las brácteas que rodean las flores son estrechas y puntiagudas, a semejanza de las de las yucas. Las matas suelen alcanzar 1,20-1,80 m. Es nativo del centro y este de América del Norte, desde Minnesota a Florida, y por lo tanto capaz de adaptarse a un amplio rango de temperaturas y tipos de suelos.


Echinops sphaerocephalus

Este echinops crece silvestre en los suelos calizos y margosos del noreste y este de la Península. Es una vivaz de aspecto muy silvestre, robusta, alta (1-1,80 m), poco ramificada y con abundantes hojas lobuladas, muy recortadas y espinosas. Produce flores esféricas blancas con anteras azul oscuro, sobre las que pululan las abejas, abejorros y mariposas. Los pájaros se alimentan de sus abundantes semillas. El cultivar ‘Arctic Glow’, más compacto que la especie tipo, luce tallos rojizos y hojas de color verde plateado con menos espinas.


Eryngium planum

Las tonalidades azuladas de este eryngium le han prodigado un lugar en los jardines. Los tallos florales, gráciles y muy ramificados, nacen desde el centro de una roseta de hojas verdes oblongas y planas, y sostienen una profusión de cabezuelas de 2 cm con un collar de brácteas espinosas. Según el cultivar, las flores lucen azules más claros (‘Blauer Zwerg’) u oscuros, a menudo con reflejos metálicos (‘Blue Star’, ‘Blue Glitter’), o son plateadas (‘White Glitter’). Desarrolla entre 0,70 y 1 m de altura, excepto ‘Blue Diamond’, de 40-45 cm. La especie proviene de Europa Central y es sumamente rústica.


Echinops ritro

Sus flores en forma de pompones azul violáceo introducen un precioso punteado en las plantaciones de vivaces y gramíneas en lo alto de tallos ramificados guarnecidos de un abundante follaje con pequeñas espinas. En la subespecie ruthenicus las hojas son finamente divididas. Dentro de sus numerosos cultivares destaca ‘Veitch’s Blue’, el más difundido, de flores azul índigo con reflejos acerados. El Echinops ritro suele desarrollar entre 0,90 y 1,20 m de altura. La especie forma parte de la flora nativa de la mitad este de la Península.

  • Eryngium planum
    Eryngium planum

    Desde que empieza a florecer en verano, y a lo largo de todo el otoño, el Eryngium planum aporta color al jardín y ali- mento a la fauna útil.
    Foto: Shutterstock

  • Echinops sphaerocephalus
    Echinops sphaerocephalus

    El Echinops sphaerocephalus desarrolla vigorosas y exuberantes matas de color verde agrisado con numerosas flores blanquecinas.
    Foto: Locus Amoenus

  • Echinops ritro
    Echinops ritro

    Anteras azul violeta coronan los decorativos pompones del Echinops ritro, ideales para componer ramos de flores frescas o secas.
    Foto: Locus Amoenus

  • Echinops ritro ‘Veitch’s Blue’
    Echinops ritro ‘Veitch’s Blue’

    Echinops ritro ‘Veitch’s Blue’ en una plantación naturalista. El azul de las flores y el verde del follaje contrastan con el dorado de las gramíneas.
    Foto: Mille D’Orazio

Reportaje completo nº 106 >> página 34