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Descubre las ascleps

No son cactus, aunque se les parecen, y sus flores recuerdan las estrellas de mar en un fascinante repertorio de formas, texturas, colores y tamaños. Estas suculentas nativas en su mayoría de las regiones semidesérticas de África... y alguna de las penínsulas Ibérica y Arábiga, pertenecen a varios géneros —Stapelia, Huernia, Orbea, Caralluma, todos Stapeliinae— y suman varias decenas, cada cual con su particular rareza. Es verdad que desprenden un aroma poco agradable, pero apenas se percibe en las flores de pequeño tamaño. ¡Las ascleps enamoran!

La Stapelia grandiflora emite sus vellosas flores rojas en la base de las matas, al cabo de los tallos más jóvenes. Foto: Adobe Stock

Con el coleccionismo de ascleps todo es empezar. ¿A cuál de las que enseñamos en este artículo serías capaz de renunciar? Sus carnosas flores en forma de estrella pueden ser tan grandes como las de la Stapelia grandiflora o la Stapelia montana, alcanzar incluso los 40 cm de diámetro, como en la Stapelia gigantea*, o apenas 2,5-3 cm, como en la Huernia thuretii*. Colores lisos, motas, vetas, tacto de cera o rugoso, finos pelos o un espeso vello se combinan sin fin en estas estrellas de cinco puntas que asoman en verano y/u otoño.

Colores lisos, motas, vetas, tacto de cera o rugoso, finos pelos o un espeso vello se combinan sin fin en estas estrellas de cinco puntas que asoman en verano y/u otoño.
Los tallos, generalmente cortos y gruesos, recuerdan los de los cactus, aunque sin espinas y con dientes o ganchos que se alinean a lo largo de cuatro costillas. En algunas son erectos y en otras rastreros, a veces erizados, como en la Huernia pillansii*, o en forma de esculturales crestas, como en la Stapelia leendertziae f. crestata. Forman matas más o menos compactas y bajas de color verde, azulado, gris, a veces con pinceladas púrpuras. Tanto los tallos como las flores pueden adquirir matices rojizos por efecto del sol y las temperaturas.

Son plantas de lento crecimiento y fáciles de cuidar. En cada caso concreto es clave averiguar las características de sus hábitats de origen, pero en términos generales requieren:

• Un lugar muy luminoso pero fuera del sol directo, sobre todo el del mediodía y la tarde. En la naturaleza, muchas de ellas crecen al amparo de los arbustos de los matorrales.

• Un sustrato para cactus y suculentas que les asegure un perfecto drenaje.

• Un rango de temperaturas que no baje de 5° ni supere los 35°, aunque la tolerancia depende de cada especie en particular.

• Riego en los meses más cálidos solo cuando la tierra esté seca y siempre evitando el encharcamiento, y nulo en invierno. Son sumamente sensibles a la pudrición de las raíces.

• Un acolchado de áridos en la superficie.

• Fertilizante para cactus y suculentas.


* Cuenta con el Award of Garden Merit de la Royal Horticultural Society por sus buenas cualidades jardineras.

Agradecemos a Giromagi y Semillas Iluro la información y fotos aportados para este artículo.

  • Stapelia flavopurpurea
    Stapelia flavopurpurea

    Flores de Stapelia flavopurpurea: tonos amarillos, púrpuras y rosas en armonía, tacto rugoso y perfume ¡a miel y regaliz!
    Foto: Giromagi

  • Huernia zebrina*
    Huernia zebrina*

    Un grueso y brillante anillo de color rojo destaca sobre los lóbulos triangulares de las flores de la Huernia zebrina*.
    Foto: Adobe Stock

  • Orbea dummeri
    Orbea dummeri

    Tallos con motas púrpuras y flores amarillas o verde lima con pelos blancos caracterizan a la Orbea dummeri.
    Foto: Dornenwolf

  • Caralluma europaea
    Caralluma europaea

    Caralluma europaea, una ascleps nativa del sureste de España. Las flores surgen agrupadas en la punta de los tallos.
    Foto: Skolnik

  • Orbea variegata*
    Orbea variegata*

    La Orbea variegata* (antes llamada Stapelia variegata) es tal vez la más cultivada. Se introdujo en Europa en 1639.
    Foto: Ferran Pestaña

  • Huernia pillansii*
    Huernia pillansii*

    Entre tallos recubiertos de largos tubérculos, la flor de la Huernia pillansii* recuerda una diminuta estrella de mar.
    Foto: Giromagi

  • Stapelia montana
    Stapelia montana

    En la Stapelia montana, la cerosa flor burdeos de 15 cm de diámetro contrasta con el minúsculo tamaño de la planta.
    Foto: Giromagi

Reportaje completo nº 101 >> página 38