Color de coles para el invierno
Y de acelgas. Y de más verduras de color... Año a año crece el uso de estas plantas en los jardines de invierno. Y con ello sus variedades. La estrella es la col ornamental, por su fortaleza para desafiar el frío con sus cogollos magentas, violetas, púrpuras, blancos cremosos... rodeados de hojas grises o azuladas. Para llenar de vida los parterres en ordenado despliegue o en macetas combinadas.
Las coles ornamentales disfrutan del invierno. Su exposición a pleno sol y el frío se encargan de que su desarrollo sea proporcionado y sus colores más intensos. Copyright: Chiot’s RunCol ornamental (Brassica oleracea)
La época ideal para trasplantar las coles ornamentales a los jardines o balcones es al final del otoño y principios de invierno. Los colores se vuelven aún más vivos y atractivos a medida que aprieta el frío. Tienen alta tolerancia a las bajas temperaturas y resisten perfectamente las heladas y la nieve.
• Se utilizan como planta anual. Al llegar la primavera se desechan para ser reemplazadas por nuevas plantas de temporada.
• Las coles ornamentales no necesitan especiales cuidados ni tienen requerimientos nutricionales elevados.
• La exposición a pleno sol y el frío se encargan de que su desarrollo sea proporcionado y sus colores más intensos.
• Aprecian los suelos fértiles y drenados, ácidos, neutros o alcalinos, e incluso los calcáreos.
• Se recomienda una densidad de seis a diez ejemplares por metro cuadrado.
• Son sensibles al ataque de los áfidos (pulgones) y las orugas, que agujerean las hojas. Se debe aplicar un insecticida al observarse los primeros síntomas. En la época más fría este problema suele desaparecer.
• Si se producen encharcamientos o existe exceso de humedad en el sustrato pueden aparecer síntomas de botrytis (podredumbre) y míldiu.
• El riego debe ser moderado, dejando que se seque el suelo entremedias.
Solas o en compañía
En el célebre huerto ornamental de los jardines del castillo de Villandry, en Francia, el color en otoño e invierno proviene de las coles, ordenadas rigurosamente en filas y cuadrantes. Este alarde cromático en forma de hortalizas se mantiene todo el año gracias a lechugas, acelgas, apios, calabazas... La gracia es esa: sacar partido del aspecto decorativo de las verduras.
Pero, además, dada su tolerancia a cualquier pH, las coles pueden convivir en tiestos combinados con hiedra variegada y Skimmia reevesiana, pensamientos, ciclámenes, brezos, prímulas...
MÁS VERDURAS DE HOJAS DE COLOR
Coles y acelgas no son las únicas hortalizas que exhiben hojas de gran atractivo ornamental. La mostaza Brassica rapa ‘Giant Red’ es una verdura de bellas tonalidades púrpuras, resistente al frío y la escarcha; típica de la cocina oriental, sus hojas tiernas aportan color y sabor a las ensaladas; las más grandes y duras se cocinan igual que la col.
A lo largo del año también se puede sacar partido del verde tierno o los tonos rojizos de las distintas lechugas; de las hojas y tallos rojos del ruibarbo Rheum rhaponticum, excelente en ensaladas, o de la albahaca púrpura (Ocimum basilicum), que se suele cultivar como planta medicinal.
Agradecemos a Viveros Pereira sus consejos para el cultivo y cuidados de las coles ornamentales.