Catorce (y más) geranios para aportar color, perfume o aire silvestre a la terraza (1ª parte)
Los geranios —propiamente Pelargonium— llevan tanto tiempo entre nosotros que ya forman parte del imaginario de los patios y balcones de toda España. Además, ¿quién no cultiva, o ha cultivado alguna vez, un geranio o una gitanilla en una maceta? Es difícil resistirse al color y a la infatigable floración de estas extraordinarias plantas sudafricanas. Su éxito ha abierto las puertas a la llegada a los centros de jardinería de algunas verdaderas delikatessen, entre especies y cultivares, para enriquecer las colecciones.
Pelargonium ‘Ardens’ *
Este geranio de aspecto silvestre (foto de arriba) es un célebre híbrido del siglo XIX de Pelargonium lobatum y Pelargonium fulgidum que produce ramilletes de radiantes flores simples de cinco pétalos escarlatas con un toque más oscuro en el centro. Se elevan sobre sus matas de apenas 40 cm de altura y diámetro. El follaje es verde agrisado. Resiste el calor y la sequedad entrando en dormancia.
Pelargonium sidoides *
Sus pequeñas flores de color carmesí semejan pequeñas mariposas que se mueven con la brisa en lo alto de largos y resistentes tallos flexibles. Es igualmente atractivo el follaje, fragante y de una suave tonalidad entre verde y gris. Compone armónicas rosetas de 30- 45 cm de altura y diámetro y se puede cultivar en jardines de bajo riego entre ágaves y aloes. Foto 1.
Pelargonium tomentosum *
Un intenso perfume a menta emana de las grandes hojas afelpadas de este geranio que forma densas matas extendidas de 60-150 cm que no superan los 60 cm de altura. Sus diminutas flores blancas crean el efecto de una vaporosa nube sobre las plantas. Precisa un lugar en semisombra y suelos frescos y bien drenados. Se puede usar como hierba culinaria. Foto 2.
Pelargonium graveolens
Es el más habitual entre los geranios de follaje oloroso. Sus hojas, tan recortadas que parecen de filigrana, son ricas en aceites esenciales con aroma a limón y rosa. Desde la primavera al otoño emite flores rosadas en umbelas compuestas. Las matas son vigorosos subarbustos de tallos leñosos, que pueden alcanzar gran tamaño. Las flores y hojas son comestibles. Foto 3.
Pelargonium ‘Citriodorum’ *
Destaca por la penetrante fragancia a limón o lima que emite su follaje, lo que lo convierte en un repelente natural de mosquitos y otros insectos. Es un subarbusto de porte redondeado, que crece 50-60 cm en altura y 40-50 cm a lo ancho. Las hojas son palmeadas y con los márgenes dentados. Las flores miden unos 3 cm de diámetro y son de color rosa pálido. Foto 4.
Pelargonium crispum
Por las notas cítricas que desprende su encrespado follaje, el Pelargonium crispum se conoce como geranio limón. El más conocido es ‘Randy’, muy compacto y florido. En ‘Cy’s Sunburst’* y ‘Variegatum’*, el dorado y el blanco, respectivamente, de los márgenes acentúa el denso rizado de las hojas. Las flores son simples y con los dos pétalos superiores más grandes. Foto 5.
Pelargonium ‘Orange Fizz’ *
Debe su nombre al efervescente aroma a piel de naranja que desprenden sus gruesas hojas trilobuladas. Las matas son compactas, de unos 40 cm de altura y diámetro. Produce flores de color rosa alilado con manchas púrpuras en los pétalos superiores. Para disfrutar de su aroma de puertas adentro basta introducir unas cuantas hojas en un cuenco con agua. Foto 6.
Un repelente de mosquitos natural
El follaje de todos los geranios es aromático (y comestible), pero en algunas especies y variedades destaca la intensidad de las notas cítricas, expresión de su contenido en citronelol, un compuesto de acción repelente contra los mosquitos y otros insectos. Entre ellos figuran el ‘Citriodorum’*, que a veces se vende como ‘Lemon’ o ‘Moskito’, el Pelargonium graveolens, su (probable) cultivar ‘Citrosum’, el Pelargonium crispum, el ‘Lemon Fancy’*... Las hojas liberan su fragancia al frotarse con los dedos, pero también cuando hace viento o llueve. Secas, sirven para componer popurrís y saquitos perfumados.
Del Pelargonium graveolens, rico en citronelol y geraniol, se extrae un aceite esencial (geranio Bourbon) que se aplica en cosmética, parafarmacia y aromaterapia, y solía usarse en la industria del perfume como sustituto del caro extracto de rosas.
* Cuenta con el Award of Garden Merit (AGM) de la Royal Horticultural Society.
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