Descripción
Como todos los arces, el Acer buergerianum o Acer trifidum protagoniza una espectacular otoñada. Debe su nombre común, arce tridente, a los tres lóbulos de sus hojas, cuyo brillante color verde de la primavera y el verano cambia en otoño a los rojos, anaranjados y amarillos creando una impactante llamarada en el jardín. Es un árbol de tamaño pequeño o mediano, que en su madurez alcanza 5-10 m de altura y 8-10 m de diámetro de copa. Es nativo del este de China y Taiwán y se parece mucho a su pariente europeo el A. campestre, con el que se lo suele confundir, aunque sus hojas son menos grandes. Soporta el frío intenso, las heladas (hasta -20º), el calor, la sequía y la contaminación urbana. Crece lentamente y es muy longevo. Se considera de bajo mantenimiento.
Estructura, follaje, flores y frutos
Desarrolla una copa cónica al principio y luego ovoidal, bastante abierta, en lo alto de un tronco único o múltiple. En los árboles maduros la corteza es rugosa y grisácea y se desprende a menudo en forma de tiras. Tres nervaduras principales surcan las hojas desde la base hasta el ápice de sus tres lóbulos. En primavera, antes de emitir el follaje nuevo, produce corimbos de pequeñas flores sin interés ornamental aunque melíferas y, por lo tanto, valiosas para los polinizadores. Dan pie a abundantes ramilletes de sámaras de pequeño tamaño, que cambian del verde al marrón en otoño y vuelan con el viento.
Cultivo y cuidados
Vive bien al sol o en sombra parcial. Necesita un suelo bien drenado, fresco, ligeramente ácido o neutro, y de riqueza media, aunque se adapta a los áridos, pedregosos y arenosos. Se comporta bien en zonas pavimentadas y tiene una buena resistencia al viento, aunque puede afectar al follaje si es seco y caliente. El pleno sol y la acidez del terreno aseguran una brillante coloración en otoño; sin embargo, si la zona es muy cálida y seca, las hojas pueden quemarse, como pasa con tantos arces exóticos. En las regiones mediterráneas conviene situarlo en un lugar donde no reciba de pleno el sol del mediodía y la tarde. Precisa aportes regulares y moderados de agua y agradece que el suelo permanezca ligeramente húmedo, lo cual evita que lo afecte el oídio. No suele sufrir plagas.
Usos
Es un árbol ideal para plantar en jardines, parques y calles, en solitario o en alineaciones y grupos. Los ejemplares multitronco ofrecen un aspecto arbustivo muy apropiado para los jardines naturalistas. También se suele cultivar en contenedores, especialmente en forma de bonsái.
Foto: Bob Gutowski

