Descripción
Como en la mayoría de los cornejos, el follaje del Cornus kousa adquiere fogosas tonalidades escarlatas y púrpuras en otoño, pero su magnífica floración de finales de la primavera aporta al jardín un momento estelar con su profusión de grandes flores blancas o rosadas sobre la grácil estructura de sus ramas. Las flores dan paso a abundantes frutos redondos de color frambuesa que cuelgan de largos pedúnculos rojizos. Este esbelto arbusto de gran tamaño o pequeño árbol multitronco es nativo de Japón (también se conoce como Cornus japonica) y Corea, un indicativo de que prefiere un clima oceánico con temperatuas templadas —aunque es capaz de soportar hasta -20º— y suelos fértiles, frescos y bien drenados. Suele alcanzar entre 4 y 8 m de altura y 4 y 6 m de diámetro de copa.
Estructura, follaje, flores y frutos
El Cornus kousa desarrolla un sistema radicular fino y una estructura de ramas amplia, semiabierta y de crecimiento caprichoso. Las hojas son ovales, de 5-9 cm de largo, apuntadas y con marcadas nervaduras; en otoño pasan del verde a los vibrantes tonos rojizos típicos de los cornejos. Las flores, que emite generosamente entre mayo y junio (después del Cornus florida, otro cornejo habitual en los jardines y más sensible), consisten en una cabezuela esférica verdosa donde se agrupan las verdaderas flores, rodeada de cuatro brácteas de 3-4 cm de largo acabadas en punta. Los frutos son drupas carnosas comestibles de unos 2 cm que se vuelven rojas al madurar en el otoño y recuerdan a las fresas. La variedad chinensis, más vigorosa que la especie tipo, da pie a ejemplares de 5-10 m de altura y envergadura, y produce hojas, flores y frutos más grandes.
Cultivo y cuidados
Sus requerimientos de cultivo y cuidados son similares a los del Acer palmatum. Es crucial protegerlo del sol intenso y del viento, sobre todo si es seco y caliente, que afectan el follaje; lo óptimo, por lo tanto, es plantarlo en un lugar resguardado y en sombra parcial. El suelo ha de ser rico en materia orgánica, bien drenado, medianamente húmedo y ligeramente ácido o neutro; no soporta la cal, el exceso de humedad y el pavimento. Precisa aportes regulares y moderados de agua y agradece que el suelo permanezca húmedo sobre todo en verano para evitar que se sequen sus raíces. No suele dar problemas de plagas o enfermedades. La variedad chinensis resiste mejor la sequía y el viento que la especie tipo.
Usos
En solitario en un lugar protegido del jardín donde pueda lucirse, en grandes contenedores en terrazas y azoteas, e incluso en un patio interior luminoso.
* Cuenta con el Award of Garden Merit (AGM) de la Royal Horticultural Society por sus buenas cualidades jardineras.
Foto: Locus Amoenus

