No son helechos, ¡son esparragueras!

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No son helechos, ¡son esparragueras!

Confortadas por la humedad ambiental y las temperaturas suaves de las regiones costeras, las esparragueras cuelgan en los balcones como vaporosas masas verdes. O ponen una brillante nota vegetal en la roca volcánica de los jardines canarios. En las zonas más frías se pueden cultivar dentro de casa.

Estas parientes guapas de los espárragos comestibles suelen confundirse a menudo con los helechos por su aspecto fresco y ligero. Suele llamarse helecho plumoso a la esparraguera de las floristas —el Asparagus plumosusAsparagus setaceus (ver ficha) y helecho espárrago al Asparagus sprengeri, el más habitual en los balcones mediterráneos y jardines canarios. Y, sin embargo, en contra de las costumbres reproductivas de los helechos, estas especies producen pequeñas flores en verano, que dan paso a bayas esféricas en el pie femenino (el género es dioico) de un llamativo color rojo en el Asparagus sprengeri (¡tóxicas!) y negras en el Asparagus plumosus.

 

Estas vivaces o subarbustos que son las esparragueras pueden lucir como espumosas cascadas verdes o nubes de tul. Los tallos nuevos surgen como finos brotes que recuerdan a los espárragos trigueros.
La confusión deriva del peculiar follaje de estos Asparagus. En lugar de hojas, las esparragueras tienen phylloclados o cladiodos, que son tallos modificados, en muchos casos planos o fasciculados, muy cortos (Asparagus densiflorus, Asparagus sprengeri) o largos (Asparagus falcatus), y en otros muchos, finos como hilos (Asparagus plumosus, Asparagus umbellatus). La necesidad de adaptación al clima de sus zonas de origen (la mayoría de las esparragueras ornamentales provienen de Sudáfrica) acabó convirtiendo las hojas en escamas poco perceptibles o pequeños aguijones.

 

Estos cladiodos surgen a lo largo de tallos finos, generalmente largos: así, estas herbáceas perennes o subarbustos pueden lucir como espumosas cascadas verdes o nubes de tul. Los tallos nuevos surgen como finos brotes que recuerdan a los espárragos trigueros (Asparagus officinalis) de un rizoma provisto de pequeños tubérculos que funcionan como órganos de reserva.

 

Esparragueras felices

Las condiciones ideales para que las esparragueras vivan a gusto al aire libre son unas temperaturas templadas y cierta humedad ambiental. Algunas pueden soportar hasta -7º, pero el popular Asparagus sprengeri y el Asparagus densiflorus pierden las hojas cuando el termómetro baja de -2º. En zonas de inviernos crudos, el cultivo en tiestos permite trasladarlos a una zona cubierta.

• Luminosidad: En general necesitan mucha luz, aunque preferiblemente fuera del sol directo en las zonas de fuerte insolación o en las horas centrales del día.

• Sustrato: Les es indiferente el pH mientras el suelo sea rico, fresco y bien drenado.

• Riego: Deben recibir agua de forma generosa, pero el sustrato ha de secarse entre riegos. En verano es importante que el suelo conserve cierta humedad. En invierno deben espaciarse los riegos. La presencia de cladiodos o tallos secos indica probablemente que el sustrato está demasiado seco.

• Abono: Agradecerán un aporte de fertilizante líquido cada 15 días desde marzo a octubre, y cada mes el resto del año.

• Cuidados: Deben podarse al ras los tallos secos, pelados o amarronados.

 

EN EL EXTERIOR

Asparagus sprengeri

Es la esparraguera más habitual en jardines, balcones y cestas colgantes: los tallos pueden alcanzar un metro de largo. En la foto de arriba, sobre una rocalla volcánica en un jardín de Lanzarote. Cuando las temperaturas bajan de -2º el follaje empieza a amarillear y acaba secándose y cayendo. En exteriores la favorecen la luz abundante y la humedad ambiental.

 

Asparagus densiflorus ‘Myersii’

Esta espectacular variedad de esparraguera se caracteriza por un denso follaje de cladiodos fasciculados muy cortos, de color verde tierno, que recuerda la cola de los zorros. Se puede plantar directamente en el suelo. Crece muy lentamente.

 

DENTRO DE CASA

Las esparragueras viven perfectamente dentro de casa o en un invernadero. Conviene situarlas en un tiesto individual, mejor si es pequeño y de barro. Los Asparagus sprengeri lucen de maravilla en macetas colgantes. Es importante asegurarles un sustrato húmedo, rico y bien drenado. Una orientación al sur o al oeste es la más adecuada para la mayoría. Apreciarán las pulverizaciones con agua, lo que contribuirá a que su follaje se conserve más verde y denso. La cochinilla algodonosa puede atacarlas, sobre todo en condiciones de poca luz. Procura cambiarlas de tiesto una vez al año (marzo y abril son los meses ideales para hacerlo), ya que el rizoma acaba por ocupar todo el espacio; de paso podrás obtener más ejemplares por división de mata. Estas plantas se reproducen también por semillas.

 

Asparagus umbellatus

Endémica de las islas Canarias y Madeira, esta esparraguera trepadora se distingue por sus ramillas erectas y sus cladiodos cortos y planos, que surgen del mismo punto a lo largo de los tallos (verticilos), lo que le confiere un contorno impreciso y etéreo, finamente texturado. Las florecillas aparecen agrupadas formando umbelas, de allí el nombre de la especie.

 

Asparagus falcatus

Esta esparraguera trepadora luce las pseudohojas más anchas y largas, teóricamente en forma de hoz (por eso el nombre falcatus). En su Sudáfrica natal y Mozambique, las ramas pueden alcanzar incluso los siete metros de largo. En tiestos, los ejemplares conservan un porte pequeño y denso. A diferencia de otras esparragueras prefiere una situación en semisombra o sombra, lo que la hace muy apropiada para cultivar en dentro de casa.

 

Asparagus setaceus ‘Pyramidalis’

Es un tipo de esparraguera plumosa de silueta en forma de vaso y tallos erectos cubiertos de cladiodos muy cortos con aspecto de finas cerdas. Como el Asparagus plumosus es una trepadora y está provisto de espinas; se recomienda utilizar guantes para manipularlo. Prefiere una situación donde reciba sol parcial, o incluso a la sombra. 

 


 Más información en www.verdeesvida.es:

• Ficha Esparraguera plumosa o de los floristas (Asparagus plumosus), Verde es Vida nº57, página 42 (ver en la web)

Un Asparagus sprengeri sobre una roca volcánica en un jardín de Lanzarote. Es la esparraguera más habitual en balcones y cestas colgantes. Copyright: Mille d’Orazio

Asparagus densiflorus ‘Meyersii’

Asparagus densiflorus ‘Meyersii’

Los tallos de esta esparraguera recuerdan la cola de los zorros por su densidad. Se puede plantar directamente en el suelo, en una zona muy luminosa pero fuera del sol directo.
Foto: Mille d’Orazio

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página 34

verdeesvida nº 70