Primeros auxilios para mascotas

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Primeros auxilios para mascotas

Si tu perro o tu gato sufren un accidente, debes recurrir a un veterinario lo antes posible. Pero unas nociones básicas sobre primeros auxilios te ayudarán a saber qué hacer en lo inmediato.

Mantener la calma es la regla de oro cuando se produce un accidente —un atropello, la fractura de un hueso, una herida— o la mascota enferma repentinamente. Lo mejor es poner cuanto antes al animal en manos de profesionales, pero, como no siempre es posible hacerlo de forma inmediata, conviene tener claras unas pautas de actuación que, en algunos casos, pueden salvarle la vida a tu perro o a tu gato. 

Saber cómo afrontar una emergencia puede salvarle la vida a tu perro o tu gato. Para empezar, ten siempre a mano el teléfono del centro veterinario y el servicio de toxicología.
Tener a mano el teléfono del veterinario, así como del servicio de toxicología, es una buena precaución. En ellos podrás solicitar las instrucciones pertinentes antes de llevarlo a que lo atiendan en la clínica veterinaria.

 

En caso de golpe de calor

Cuando llega el verano es preciso estar atento a las altas temperaturas, ya que el calor también afecta a los animales. Si tu perro o tu gato comienzan a jadear sin motivo aparente, es síntoma de que está sufriendo un golpe de calor. Lo primero es llevarlo a un lugar fresco y darle agua en abundancia. Mojarle la cara con agua fresca lo ayudará a respirar mejor. Si no se recupera, conviene cubrirlo con una toalla mojada o, si es posible, sumergirlo en agua fría.

 

El peligro de las intoxicaciones

La inagotable curiosidad de los perros y los gatos a veces les juega malas pasadas con los productos tóxicos. Ingerir o simplemente olisquear una sustancia venenosa puede tener consecuencias fatales. Si se produce una intoxicación, lo primero es tratar de averiguar qué producto la ha provocado para comunicárselo al servicio de toxicología o al veterinario. Ellos serán quienes te indiquen qué pasos debes seguir en función del tipo de sustancia que haya provocado el envenenamiento. Si el tóxico ha entrado en contacto con la piel, hay que lavar la zona con abundante agua para evitar que el animal se lama; si es necesario, habrá que cortarle el pelo.

 

De todas formas, para evitar estas situaciones, lo mejor es la prevención: nunca hay que dejar al alcance de las mascotas ningún producto de limpieza, medicamento o cualquier otra sustancia que pueda resultarle tóxica.

 

Si ocurre un accidente

Un atropello, o la caída desde una ventana o terraza, son algunos de los accidentes desgraciadamente más habituales de perros y gatos, sobre todo cuando son cachorros. Lo primero que hay que hacer si se produce un percance de este tipo es retirar al animal del lugar del siniestro e intentar tranquilizarlo.

 

• Si se trata de un perro y está consciente, conviene colocarle un bozal, ya que el dolor puede provocar reacciones violentas, por muy pacífico que sea normalmente.

 

• Si está inconsciente se lo debe tumbar sobre su costado derecho, colocar su cuello de manera que quede recto y sacarle la lengua de la boca para facilitar el paso del aire. Si hace frío conviene abrigarlo con una manta.

 

• Para curar una herida superficial basta con cortar el pelo de alrededor y aplicar un antiséptico para que no se infecte.

 

• En caso de hemorragia se puede aplicar sobre la herida una compresa o una gasa empapada con agua, y cortar el pelo de alrededor cuando haya dejado de sangrar para evitar infecciones. Si la hemorragia persiste habrá que aplicar un torniquete a base de tiras de tela o vendas, entre la herida y el corazón del animal. Se debe retirar transcurridos 15 minutos.

 

• Cuando se produce una fractura no conviene vendar a la mascota en casa. Se debe llevar enseguida al veterinario, procurando que no mueva ni apoye la parte fracturada.

 

• Si el animal ha sufrido una quemadura se puede aliviar el dolor con una pomada específica y tapar la zona afectada con una venda, sin apretar.

 

• Para trasladar a la mascota al centro veterinario hay que evitar los movimientos innecesarios y buscar una postura que resulte lo menos incómoda y dolorosa posible para el animal. Lo más adecuado es acostarlo sobre una manta, a modo de camilla, y procurar que se mueva lo menos posible. Si hay que transportarlo en coche conviene que una persona lo vaya sujetando.


Un caniche con la pata fracturada. Los atropellos y caídas desde una ventana o terraza suelen ser los accidentes más habituales de las mascotas. Se las debe llevar enseguida al veterinario. Copyright: Stephanie Wallace

El botiquín veterinario

Contar en casa con un pequeño botiquín con algunos productos básicos para poder practicar los primeros auxilios a tu perro o tu gato resulta muy útil en caso de producirse una emergencia. Debe contener:

• Gasas estériles y esparadrapo con los que cubrir las zonas afectadas por heridas y quemaduras.

• Tela y vendas que servirán para aplicar un torniquete en caso de que el animal sufra una hemorragia.

• Agua oxigenada o algún otro antiséptico apropiado para desinfectar heridas leves y arañazos.

• Pomada para quemaduras, que además de acelerar la curación, aliviará el dolor del animal.

• Tijeras metálicas para cortar el pelo que rodea las heridas.

• Pinzas, indicadas para extraer cristales, espinas o cualquier cuerpo extraño de una herida.

• Termómetro rectal para tomarle la temperatura a tu mascota. Es muy importante saber usarlo correctamente.

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página 48

verdeesvida nº 55