Entrevista con el paisajista Ulf Nordfjell

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Entrevista con el paisajista Ulf Nordfjell

“Con cada proyecto intento contar una historia”, dice Ulf Nordfjell. El paisajista sueco consigue establecer precisas coordenadas de tiempo y lugar en sus obras, conjugándolas con preocupaciones como la sostenibilidad y la ecología y con su formación artística e interés por lo escultórico. El resultado: jardines que huyen de modas para ubicarse en el deslocalizado concepto de lo nórdico.

Este paisajista sueco lleva a cabo su trabajo entre dos mundos diferentes y cercanos a la vez. La mitad de su tiempo trabaja en solitario creando jardines privados y parques públicos. Y la otra mitad, en el área de paisajismo de una firma de ingeniería, realizando proyectos que van desde grandes desarrollos urbanísticos hasta la construcción de aeropuertos. En esta entrevista exclusiva para Verde es Vida habla de su faceta profesional más íntima y a escala más humana.

 

“Para contar una historia en mis jardines utilizo materiales típicamente suecos como granito, madera y acero. El agua es un elemento obligado... pero sobre todo intento remarcar el paso de las cuatro estaciones”.
Sus propuestas, de claro acento nórdico, aúnan estilo y elegancia con un sabio manejo de las plantaciones sostenibles, ricas en colores y sometidas a los cambios estacionales. Lo escultórico también tiene gran importancia en sus proyectos, bien mediante el tratamiento de las plantas como piezas volumétricas, bien a través del uso de mobiliario y otros elementos arquitectónicos, en un claro contraste entre lo natural y lo artificial-humano.

 

La arquitectura moderna, el diseño y la tradición histórico-cultural son sus influencias principales. El Renacimiento italiano y la obra del escultor y diseñador estadounidense de origen japonés Isamu Noguchi son dos referencias en las que siempre se apoya su discurso. De hecho, los jardines italianos fueron construidos sobre conceptos arquitectónicos e influenciados por el paisaje circundante y la idea de naturaleza controlada. La obra de Noguchi, por su parte, transforma la naturaleza y crea nuevos paisajes usando la arquitectura con un gran sentido de la teatralidad. Estos conceptos están presentes en las creaciones del paisajista sueco.

 

En España, el concepto sueco o nórdico aúna un conjunto de, quizás, tópicos: líneas claras, huida del barroquismo y cierta aproximación al minimalismo, prevalencia de la razón sobre la pasión… ¿Existe una forma sueca, o nórdica, de entender el jardín? Y no nos referimos obviamente solo a aspectos botánicos.

En la historia del paisajismo sueco todo empezó en los años cincuenta con el periodo moderno, cuando profesionales de diferentes disciplinas empezaron a trabajar juntos. Diría que el jardín danés se centraba en la idea de hacer una jardinería sencilla, limpia, en contraste con la británica. Suecia no fue ajena a esta tendencia y desde los años cincuenta esta idea de la sencillez ha dominado la forma de entender la jardinería; a ella se sumaría el interés por la naturaleza. Los suecos somos gente romántica, por lo que, siempre que sea posible, tratamos de integrar la naturaleza con la horticultura. Yo soy un arquitecto paisajista que trabaja tanto en grandes proyectos como en otros mucho más pequeños y, desde luego, estoy muy interesado en los aspectos prácticos. Todos los estilos clásicos de jardines están más conectados con grandes palacios, como el jardín barroco de Drottningholm, en Estocolmo, pero resultan muy difíciles de mantener debido al clima sueco.

 

En su página web usted hace una especie de declaración de principios al citar como referentes el paisaje sueco y la historia aludiendo a Villa Gamberaia, el célebre jardín renacentista italiano. ¿Naturaleza e historia son sus referencias básicas?

Sí, esos son mis referentes principales, a los que sumaría el paisajismo moderno de artistas como Isamu Noguchi.

 

Por formación, usted proviene del mundo de la botánica y la biología, aunque también tiene una gran experiencia como ceramista. En su obra se aprecian esas evocaciones esculturales del paisaje de Noguchi, la abstracción de conceptos que parten de la naturaleza y son reinterpretados en el mundo del jardín. ¿Cómo se consigue esto?

Nuestros proyectos son mucho más pequeños que los que realizó Noguchi en Estados Unidos, pero intento contar una historia en cada uno de ellos. En este sentido, utilizo materiales típicamente suecos como granito, madera y acero, el agua es un elemento obligado... pero sobre todo intento remarcar el paso de las cuatro estaciones, que es obvio en muchísimas partes de Suecia. El gran espectro de climas implica que necesito tener un gran conocimiento botánico y usar árboles locales más al norte. Un buen ejemplo de ello es Wij Gardens, en Ockelbo, a 225 kilómetros al norte de Estocolmo, una serie de jardines que presentan el patrimonio local de una manera moderna.

 

¿Qué especies ornamentales suele utilizar normalmente en sus jardines?

Tengo un especial interés por las bulbosas y las plantas de primavera y verano… y también las de otoño, aunque esta estación es relativamente corta en Suecia.

 

De Suecia al Chelsea Flower Show

Su país natal acoge la mayor parte de las obras de Ulf Nordfjell, donde ha sabido incluir todas las diferencias y los grandes cambios que existen en la naturaleza, la cultura y el clima suecos. Sin embargo, ha sido su participación y los premios obtenidos en el Chelsea Flower Show de Londres lo que le ha dado proyección internacional. En 2007 obtuvo la medalla de oro por su jardín-homenaje a Linneo, el botánico sueco padre de la taxonomía y nomenclatura de las plantas, a 300 años de su nacimiento. La propuesta recogía elementos de la tradición sueca reinterpretados con un lenguaje y técnicas contemporáneos.

 

En 2009 fue el encargado de realizar el jardín del periódico británico The Daily Telegraph, con el que cosechó nuevamente el éxito unánime de crítica especializada y público visitante. En esta ocasión elaboró una propuesta en la que unía de forma admirable las tradiciones suecas y británicas de paisajismo, reuniendo lo mejor de ambas en la presentación de las plantas, elementos arquitectónicos y conceptos de diseño. A partir de esta propuesta, el paisajista ha desarrollado un catálogo de muebles (mesas, sillas, bancos…) y elementos para el jardín (pérgolas, pabellones, gazebos…) que enlazan la tradición con el lenguaje más contemporáneo.

 

Ha participado en varias ocasiones en el Chelsea Flower Show, donde ha cosechado premios y elogios de la crítica y el público. ¿Qué importancia tienen para usted estos concursos-exhibiciones en los que los condicionantes —espacio muy limitado, tiempo de construcción muy rápido, carácter efímero de la creación— son tan importantes?

Hacer un jardín para un patrocinador inglés como The Daily Telegraph significa que tu trabajo se está teniendo en cuenta y es valorado positivamente; estás siendo juzgado por lo que puedes hacer y eso es a la vez maravilloso y emocionante. Me encanta el Chelsea Flower Show porque propone nuevos retos, ahora que la arquitectura y el diseño se encuentran con la horticultura y el desarrollo sostenible. Es una moda, un sueño y uno se prepara durante un año; eres juzgado en 15 minutos y todo se acaba. No se consiguen proyectos en el Reino Unido por estar en Chelsea, pero sí una ingente cantidad de inspiración intelectual.

 

El jardín Un homenaje a Linneo que creó para el Chelsea Flower Show de 2007 fue reconstruido ese mismo año en Gotemburgo, y a partir de mayo de 2010 ha sido creado nuevamente en Växjö, al sur de Suecia. ¿Ha llevado a cabo algún cambio durante este proceso?

Sí, hemos mejorado la plantación de forma que case con el cambio de estación de una forma más efectiva. En Chelsea era, más o menos, un jardín de primavera. Además le hemos añadido una nueva iluminación.

 

En ese sentido, a partir del jardín de The Daily Telegraph para el Chelsea Flower Show de 2009, usted ha lanzado una línea de mobiliario de jardín. ¿Qué importancia tienen los complementos en sus creaciones?

Yo siempre diseño todos los detalles en mis jardines y espacios públicos para darles el carácter que deseo que tengan. Y los materiales suecos que empleo ayudan muchísimo a ello. Por ejemplo, intento usar el granito en los asientos, con un nuevo toque de escala y forma en cada proyecto, y siempre buscando transmitir la sensación de flotar sobre el suelo unos centímetros para dar esa idea de ligereza a un material pesado.

 

¿Ha trabajado alguna vez en España? ¿Qué elementos del jardín y de la naturaleza conoce de nuestra cultura?

No, pero me encantaría. He visitado algunos de los jardines clásicos de la herencia árabe, como los de La Alhambra y El Generalife. Un cliente de Estocolmo quería que creara para él un jardín hispano-árabe, pero no pude, así que lo hice a mi estilo: una abstracción de la idea de un jardín así.

 

¿Ya ha visto realizado su jardín ideal? ¿Cómo sería?

Es curioso, pero absolutamente no. Mi jardín ideal sería una versión de un moderno jardín barroco como cruce entre la naturaleza y la horticultura.


Más información:

• www.nordfjellcollection.se (ver)

• The Forest Garden (Skogens Trädgårdar) (ver)

En el Jardín del Bosque (Wij Trädgårdar) de Ockelbo, un macizo de Monarda ‘Blaustrumpf’ y Monarda ‘Mahogany’. En primer plano, las esbeltas flores blancas de Veronicastrum virginicum ‘Album’. Copyright: Vilseskogen

De Ulf Nordfjell para los jardineros

De Ulf Nordfjell para los jardineros

Estas son las sugerencias del paisajista sueco Ulf Nordfjell (en la foto) a los jardineros aficionados:
• Escucha a tu corazón.
• Intenta aprender sobre el lugar antes de empezar a cavar.
• Las estructuras son lo más importante en el jardín.
• Usa plantas para cada estación.
• Menos es más: utiliza pocas especies pero en gran cantidad.
• Clima caluroso significa jardines secos.
• Crea espacios de sombra usando las propias plantas del jardín.
• Guarda el agua de lluvia.
• La jardinería es parte de los placeres que proporciona tener un jardín.
Foto: Cato Lein

Granito y gramíneas

Granito y gramíneas

Un bloque de granito en bruto, uno de los sellos de identidad de los jardines de Nordfjell, contra una plantación de Lilium regale y Deschampsia cespitosa, en un jardín en Suecia.
Foto: Vilseskogen

El jardín de Ockelbo

El jardín de Ockelbo

En el Jardín del Bosque, tributo a la naturaleza en forma de bloques de granito pulido que el agua baña incesantemente. Al fondo, una pieza de arte en malla de acero de la artista noruega Anne-Karin Furunes.
Foto: Fourteen Gardens / Frances Lincoln

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página 16

verdeesvida nº 63