Zanahorias y rabanitos: ¡cultívalos en casa!

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Zanahorias y rabanitos: ¡cultívalos en casa!

Las zanahorias se pueden sembrar todo el año y crecen velozmente y sin dificultad, de modo que cultivarlas en el huerto urbano no hace sino facilitar el placer de tener siempre disponibles sus excelentes cualidades alimenticias. ¿Y qué decir de los rabanitos? Esta hortaliza de ciclo corto se siembra directamente en el terreno entre marzo y mayo y solo un mes después ¡ya está lista para una ensalada de verano!

La zanahoria (Daucus carota subespecie sativus) es rica en azúcares, carotenos —especialmente el antioxidante beta-caroteno o provitamina A—, a los que debe su color naranja, potasio y vitaminas E y del grupo B, entre otras. En tu centro de jardinería encontrarás sobres de semillas de distintas variedades.

 

 

Las semillas de zanahoria se siembran de forma escalonada a lo largo de todo el año (aunque con especial énfasis entre febrero y mayo) directamente sobre el terreno o en un contenedor.
Las semillas de zanahoria se siembran de forma escalonada a lo largo de todo el año, aunque con especial énfasis entre febrero y mayo, directamente sobre el terreno o en un contenedor. Según la variedad se pueden cosechar entre tres y cuatro meses más tarde.

 

Aunque es una hortaliza bastante rústica (es oriunda del centro de Asia), en las zonas de inviernos fríos o con riesgo de heladas conviene proteger la siembra con túneles o campanas transparentes.

 

Preparar el terreno

Las zanahorias tienen preferencia por los sustratos ricos, frescos y ligeros, aunque pueden crecer en todo tipo de suelos, excepto el arcilloso, que le resulta demasiado pesado y húmedo.

• Si el cultivo va a realizarse en un contenedor, lo mejor es utilizar sustrato universal o especial para huerto urbano (lo encontrarás en tu centro de jardinería). Debe contar al menos con unos 45 centímetros de profundidad.

• Si vas a sembrar en el huerto, labra la tierra finamente rompiendo los terrones y eliminando las malas hierbas (son una dura competencia para las zanahorias) y pedruzcos, para que las raíces puedan crecer con facilidad y sin deformarse. A continuación, aplica un fertilizante completo en la dosis por metro cuadrado que indique el fabricante. Si se trata de una enmienda orgánica deberá estar bien fermentada y entreverarse con la tierra del huerto 15 días antes de la siembra.

 

La siembra

Las semillas son diminutas, de modo que mezclarlas con un poquito de arena facilita ver dónde y cuánto se siembra. Debe hacerse cada diez centímetros, a lo largo de hileras de uno a dos centímetros de profundidad, separadas 30-40 centímetros. Las plantitas se empiezan a ver en 10-15 días.

 

El riego

La tierra debe mantenerse fresca, pero no saturada de agua. Es mejor regar con regadera.

 

El aclareo

Es importante ralearlas, es decir, eliminar la superpoblación para asegurar una cosecha de calidad. Las plantas deben quedar separadas unos 8-10 centímetros unas de otras.

 

La cosecha

Hay que extraer las zanahorias de la tierra cuando apenas hayan alcanzado el tamaño deseado (se pueden consumir muy tiernas, cuando aún son pequeñitas) o el adecuado según la variedad. No hay que dejarlas madurar del todo ya que pierden calidad.


Información relacionada:

• Siembras de primavera, Verde es Vida nº66, página 54.

• Un huerto urbano para tu propia cosecha, Verde es Vida nº57, página 54 (ver)

• Cultivar un huerto ecológico, Verde es Vida nº53, página 50 (ver)

Las zanahorias, tan fáciles de cultivar, son ricas en azúcares, carotenos, potasio y vitaminas E y del grupo B, entre otras cualidades. Abajo, rabanitos listos para una ensalada. Copyright: Sarah Cady y Batlle Huerto y Jardín

Rabanitos: un cultivo rápido y fácil

Rabanitos: un cultivo rápido y fácil

Un mes después de la siembra ya se pueden tener rabanitos (Raphanus sativus) de cosecha propia. El cultivo de estos apreciados ingredientes de las ensaladas es tan rápido como fácil.

• El suelo: Necesitan una tierra fértil y ligera.

• La siembra: La mayoría de las variedades son aptas para sembrar en primavera y otoño. En invierno se deben escoger variedades adecuadas para días cortos, y en verano, tardías y de raíz compacta.
- En invierno es conveniente proteger las siembras con túneles de plástico o campanas. En verano es preferible sembrar en lugares sombreados y frescos.
- Lo mejor es sembrar semilla a semilla en filas separadas unos 25 centímetros. Las variedades redondas se deben enterrar superficialmente (0,5-1 centímetro como máximo) y las alargadas 2-3 centímetros. Es importante respetar la profundidad, ya que influye sobre la forma que desarrollará la hortaliza.

• El riego: La velocidad de su desarrollo como hortaliza de ciclo corto exige riegos frecuentes. Lo ideal es con una regadera o por aspersión, sin encharcar. La sequía afecta al desarrollo y a la calidad del rabanito.

• El aclareo: Se deben ralear las plantitas dejando un espacio vital de 4-6 centímetros entre una y otra, de acuerdo con la variedad.

• La cosecha: Los rabanitos deben recolectarse antes de que acaben de madurar.

Reportaje completo

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página 56

verdeesvida nº 66