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Flor: noviembre-abril

Hojas perennes

Temperatura baja

Semisombra

Sustrato fértil y húmedo

Riego regular

ROSAS DE NAVIDAD Y DE CUARESMA

Originario de Turquía y Europa central y occidental, el Helleborus niger, llamado comunmente rosa de Navidad, ofrece flores planas de cinco a diez centímetros de diámetro, de un blanco verdoso que vira a un rosado que se oscurece hasta aproximarse al negro al que alude su nombre.
Entre los eléboros híbridos se han conseguido tonos muy atractivos, desde el amarillo del ‘Citron’ y el ‘Yellow button’, al marrón purpúreo traslúcido del Helleborus torquatus.
El Helleborus orientalis, o rosa de Cuaresma, ha dado origen también a muchos híbridos muy bellos.

Reportaje completo

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verdeesvida nº 53

PLANTAS DE FLOR

Helleborus

Eléboro, Rosa de Navidad, Rosa de Cuaresma

Descripción

Son capaces de florecer en medio de la nieve y soportar grandes fríos (USDA 5): los eléboros dan color al jardín en el invierno. Este género de herbáceas rizomatosas abarca unas 20 especies, entre ellas el Helleborus niger, o rosa de Navidad (en la foto), y numerosos híbridos con flores de bellos colores que van del blanco verdoso al púrpura oscuro, o punteadas de violeta o rojo sobre tonos claros.

 

Hojas

Las hojas son verdes, coriáceas y en general perennes. Las matas alcanzan entre 30 centímetros y un metro de altura, según la especie.

 

Flores

Las flores, solitarias o en grupos de dos o tres, surgen entre noviembre y abril, según la variedad y el clima. Su parte más vistosa está formada por los sépalos; los verdaderos pétalos son muy pequeños, tubulares, y aparecen entremezclados con los numerosos estambres. Algunos cultivares presentan flores dobles; es el caso del Helleborus orientalis ‘Gunther Jurgl’, por ejemplo, en el que los sépalos lucen además un punteado rosa.


Cultivo

Se deben plantar durante el otoño o la primavera. Crecen rápidamente si se emplazan en semisombra, en un suelo rico en materia orgánica, neutro o alcalino, y húmedo pero con buen drenaje. Resisten varios grados bajo cero. Se multiplican por división de mata en otoño.

 

Cuidados

No exigen grandes cuidados, pero conviene una limpieza tras la floración y la fructificación, y un aporte de compost. Sus enemigos son la podredumbre gris y los pulgones.

 

De interés

Todos los eléboros son tóxicos: producen un efecto purgante y afectan al corazón.

 

Foto: Dietmut Teijgeman-Hansen