Registrate gratis para ver la revista

Ficha de Plantas

Árboles y palmeras

Coníferas

Arbustos y trepadoras

Plantas de flor

Plantas de interior

Frutales y huerto

Cactus y crasas

Gramíneas

Acuáticas

Frutos oblongos

Flor: diciembre-febrero

Hoja semicaduca

Temperatura media y alta

Pleno sol, pero protegido

Suelo bien drenado, mejor si es calizo

Riego regular

EL CALICANTO DE VERANO

Existe también un calicanto de verano, el Calycanthus floridus, un arbusto de denso follaje verde que produce flores rojo oscuro entre abril y julio. Las flores están formadas por numerosos pétalos estrechos y recuerdan a las anémonas marinas; emiten una intensa fragancia frutal, mezcla de fresa, piña y plátano. La tonalidad borravino de las flores destaca contra el fondo brillante de las hojas. Al igual que el calicanto de invierno, es capaz de soportar temperaturas muy frías (-34º, zonas 4-9), pierde el follaje en invierno y demanda escasos cuidados. Sin embargo, su otro nombre común, calicanto o pimienta de Carolina, revela que no es nativo de China sino del sureste de Estados Unidos. Necesita pleno sol o sombra parcial y un suelo bien drenado.

Reportaje completo

nº 71 >>
página 41

verdeesvida nº 71

ARBUSTOS Y TREPADORAS

Chimonanthus praecox, Calycanthus praecox

Calicanto de invierno, Macasar

Descripción

El calicanto de invierno o macasar abre en diciembre-enero sus pequeñas pero deliciosamente perfumadas flores amarillas sobre las ramas desnudas, incluso nevadas. Nativo de los bosques de las montañas de China, país donde es cultivado desde hace más de mil años, este arbusto se comporta como caducifolio o conserva las hojas según la temperatura. Es muy rústico (-34°, zonas 4-5) y, por lo tanto, resistente al frío extremo, aunque vive mucho más a gusto en un clima templado. Demanda escasos cuidados y es por lo general inmune a las plagas y hongos. Puede alcanzar entre dos y cuatro metros de alto y 1,50 a 2,50 de ancho. Crece lentamente y puede cultivarse en un tiesto.

 

Porte y hojas

Por efecto de sus largas ramas erguidas de color marrón claro, los ejemplares de calicanto de invierno son arbustos abiertos y algo desordenados. Las hojas son simples, ovaladas y acabadas en punta, lustrosas y de color verde medio; en algunos cultivares pueden alcanzar los 15-20 centímetros de largo. El follaje aparece tras la floración.

 

Flores

Según la zona, desde diciembre o enero y hasta el comienzo de la primavera emite pequeñas flores amarillas de textura cerosa, casi traslúcidas, formadas por numerosos pétalos (tépalos, en realidad, ya que carecen de cáliz); los interiores son más cortos y de tono rojizo. Surgen en las yemas axilares de las ramas de 3-4 años. Su fragancia es delicada pero potente. En el cultivar ‘Luteus’ las flores son más cerradas y solo amarillas; en el ‘Grandiflorus’, más grandes que el tipo pero menos perfumadas; ambos gozan del Award of Garden Merit de la Royal Horticultural Society. Las flores dan paso a pequeños frutos en forma de urna.

 

Cultivo y cuidados

Prefiere un lugar a pleno sol para florecer en abundancia, aunque protegido del frío y el viento; por ejemplo, contra una pared cálida. Admite cualquier tipo de suelo húmedo, ligero y con buen drenaje, con predilección por los calcáreos. El riego ha de ser frecuente en verano y moderado el resto del año. Exige apenas cuidados. Admite solo una poda ligera de formación si fuera necesaria; debe practicarse inmediatamente después de la floración.

 

Usos

Se cultiva especialmente por su perfume y resulta perfecto en jardines informales y de bajo mantenimiento.