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Sámaras en forma de piñas

Flor: mayo-julio

Hoja caduca

Temperatura media y baja

Semisombra

Suelo profundo, fresco, algo ácido

Riego regular

UN CLÁSICO DE LOS PARQUES

Por su impresionante porte, floración, densa sombra y precioso otoño, el tulípero de Virginia es un árbol muy utilizado en las zonas climáticas aptas. Se suele emplear en alineaciones, como en el jardín de la familia Botín en Puente San Miguel, Cantabria, o en el palacio de Serralves, en Oporto; en grupos, o como elemento singular y alegórico, como el ejemplar que destaca en el Monasterio de Yuste, Extremadura.
Existen numerosos cultivares, entre ellos ‘Arnold’, columnar; ‘Compactum’, que no supera los 15 metros; ‘Aureo Marginatum’, de hojas con márgenes amarillos; ‘Medio Pictum’, de hojas con manchas amarillentas en el centro; ‘Integrifolium’, de hojas casi rectangulares; ‘Tortuosum’, de ramillas tortuosas y curvadas.

Reportaje completo

nº 69 >>
página 38

verdeesvida nº 69

ÁRBOLES Y PALMERAS

Liriodendron tulipifera

Tulípero de Virginia

Descripción

El tulípero de Virginia o árbol de los tulipanes es un bello árbol caducifolio nativo del este de Estados Unidos, que se caracteriza por sus bellas flores en forma de tulipán en primavera y una espectacular otoñada. Este pariente de las magnolias suele crecer hasta los 20-25 metros de altura, aunque algunos ejemplares pueden alcanzar los 50 metros. Su hábitat natural son los suelos con abundante agua y las vegas húmedas próximas a las orillas de los arroyos y ríos. Aunque soporta el frío intenso (-25º, Zonas 5-6), precisa humedad ambiental y sufre mucho con la sequía, por lo cual solo es apto para la España húmeda. Puede vivir una media de 180-200 años. Su ritmo de crecimiento es medio y tiene baja resistencia a la contaminación.

 

Hojas, copa y tronco

El Liriodendron tulipifera luce un porte piramidal que va volviéndose ovoidal con los años. La proyección máxima de la copa en el suelo de 12-14 metros de diámetro. El tronco es fino, columnar, con corteza parduzca, escamosa y agrietada. Las hojas son grandes —7,5 a 20 centímetros—, tetralobuladas, anchas, planas y con un corto pecíolo. El follaje verde claro se vuelve de color amarillo oro en otoño antes de caer y dejar en el suelo una espléndida alfombra de hojas.

 

Flores y frutos

Los tulipanes de este árbol son flores terminales, solitarias, de cuatro a cinco centímetros, formadas por pétalos de color naranja en la base y amarillo claro o verde muy pálido en el resto; en el centro se aprecia un cono rodeado de estambres. En otoño, el árbol se llena de frutos en sámara, alargados y en forma de piña, de color pardo. Estos frutos y la estructura del ramaje consiguen que en invierno también resulte atractivo.

 

Cultivo y cuidados

Prefiere la semisombra y los suelos profundos, ricos, frescos y ligeramente ácidos. Sufre con los sustratos compactados y secos y el exceso de sol y calor en verano, que puede provocarle socarrina (desecación de las hojas). No tolera el aire del mar y resiste mal el viento, ya que su madera es de baja resistencia. La época ideal para plantarlo es la primavera o el otoño; necesita un marco de plantación de 10-12 metros. Tolera mal los trasplantes. Admite la poda de formación. Puede ser atacado por los pulgones y cochinillas y, en consecuencia, por el hongo negrilla o fumagina.

 

Ficha avalada por la Asociación Española de Arboricultura, con información elaborada por Mariano Sánchez, conservador del Real Jardín Botánico-CSIC.  

 

Foto: Alex Lomas